El juez imputa a once exdirectivos del Adif por un delito contra la seguridad

GRA467. MADRID, 07/05/2014.- Víctimas y familiares afectados por el accidente del tren Alvia ocurrido en Angrois (Santiago de Compostela) en julio del año pasado durante la concentración que han realizado hoy ante la sede del Consejo
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Once exdirectivos del Adif que podrían haber incurrido en un delito contra la seguridad colectiva fueron imputados ayer por el magistrado Luis Aláez, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago que investiga el accidente del tren Alvia registrado el 24 de julio de 2013.

Estos cargos, que podrían ser además hipotéticos partícipes en los delitos de homicidio y lesiones, formaban parte de la dirección que estaba en activo cuando se remodeló la línea ferroviaria entre Ourense y Santiago, que se inauguró en diciembre de 2011.

El juez entiende que los fallos en los sistemas de control y de protección pudieron haber generado “un riesgo intolerable que a la postre se ha traducido en el descarrilamiento de un tren con desastrosas consecuencias”.

Así, entre los imputados se encuentra el que fuera presidente del Adif, Antonio González Marín, el entonces director de seguridad en la Circulación, Andrés Cortabitarte, y nueve miembros del consejo de administración, Juan Carlos Cáceres, Mercedes Rodríguez Arranz, Félix Díaz Martínez, Juan Ángel Mairal, Carlos Bartolomé Marín, Javier Hurtado, Carlos María Juárez Colera, Mercedes Caballero y Gerardo Luis Gavilanes.

Las declaraciones comenzarán el día 22, cuando está citado Cortabitarte, seguirán los días 23, 26 y 27, y concluirán el 28, con González Marín.

medidas de seguridad

El juez, que recibió en las últimas fechas varios informes periciales que inciden en que no había suficientes medidas de seguridad en la curva de A Grandeira, donde se produjo la tragedia, ya había imputado anteriormente a directivos del ente.

Una imputación que levantó el órgano de apelación y que supuso que la instrucción retornase al punto en el que se encontraba a los cuatro días del accidente, con el conductor, que no redujo la velocidad del convoy, acusado de homicidio imprudente.

No obstante, no quedó cerrada la puerta a que siguiese investigando para comprobar si en ese tramo, con una reducción drástica de velocidad de 200 a 80 kilómetros por hora, se necesitaban medidas adicionales de seguridad y así quedaba determinado por consenso técnico, puesto que en caso contrario tal apreciación sería “prematura y carente de base suficiente”.

El juez, que apura esta investigación puesto que en breve ocupará su nueva plaza en el juzgado de lo penal número uno de Compostela, siguió desde un inicio una línea de investigación que apuntaba a una causa múltiple y no solo al despiste del maquinista Francisco José Garzón Amo, quien perdió el control tras atender una llamada del interventor de a bordo, Antonio Martín Marugán.

Así, afirma en este auto que la instalación de la seguridad implantada en la vía para eliminar “el peligro” que representa la curva de A Grandeira “no es la exigible y adecuada con arreglo a las pautas técnicas consolidadas” recogidas en la normativa del sector.

En opinión de Aláez, debió protegerse el paso por este tramo con un sistema que supervisase “de modo constante” la velocidad del tren (Ertms) y, de no haberlo hecho, habría que suplir la ausencia de esa instalación con otra que, para mantener el correcto nivel de protección, requería de una innovación o cambio normativo.

“Como reiteradamente se ha dicho –suscribe Luis Aláez– ni se instaló Ertms hasta después de la curva de A Grandeira ni se suplió su falta por otra instalación de seguridad, adoptándose una solución que constituye una infracción de las normas de seguridad ferroviaria”.

En el auto se recoge la opinión de los peritos que sostienen que la desconexión del sistema Ertms “parece que ha supuesto degradar la seguridad”, al convertir “en ordinaria” una forma de circulación que se prevé lógicamente “extraordinaria” en una línea de alta velocidad.

El juez imputa a once exdirectivos del Adif por un delito contra la seguridad