Cambio de rumbo triunfal

Partido Vetusta - Ferrol
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Nada como una victoria para estrenar una nueva etapa. El partido que ayer lo enfrentó al Oviedo B le sirvió al Racing para presentar un boceto de cómo pretende comportarse a partir de ahora, lejos de lo que fue en las siete primeras jornadas del campeonato liguero del grupo 1 y que lo tenía en la zona de descenso a Tercera. Y el triunfo con el que saldó este partido le permite vislumbrar si este es un camino a explorar para salvar la temporada de la manera más cómoda posible.

El nuevo Racing presentó cambios en todos los aspectos. A nivel de jugadores, Garrido, Álex López y Joselu, que habían sido titulares en todos los partidos, vieron el partido desde el banquillo. En cuanto a disposición táctica, el equipo ferrolano cambió el 4-1-4-1 por el que había apostado hasta ahora por un 4-2-3-1, con dos futbolistas de marcado perfil defensivo para la zona central. Y en lo que se refiere al estilo, el cuadro verde partió con la premisa de esmerarse en el trabajo defensivo para, a partir de ahí, buscar la meta rival.

Con todo eso, el cuadro verde consiguió que durante la primera parte casi no pasase nada. Ni para bien ni para mal. Al menos, logró que su rival apenas le crease peligro –un disparo flojo de Pierre a las manos de meta de Diego Rivas, pasada la media hora de juego, fue el único que el filial “carbayón” realizó en toda la primera parte–. Y, aunque a nivel ofensivo no tuvo demasiada presencia –esta sí fue aumentando con el paso de los minutos, gracias a los disparos de Juan Antonio y a las coladas por la banda de Armental–, encontró en la espalda de los laterales un espacio donde crear peligro a un adversario que trataba de jugar con tanta intensidad como riesgo.

Reacciones
Se abrió más la segunda parte, en la que el filial oviedista trató de dar un paso adelante a través de la verticalidad de sus laterales. Así llegaron algunas ocasiones –una chilena de Jorge Mier o un lanzamiento de Jorge Cueto que se fue al lateral de la red– que, sin embargo, no preocuparon demasiado a un Racing que seguía siendo consciente de que desde la defensa iba a ser capaz de sumar algo a su cuenta.

De hecho, de nuevo fue con el paso de los minutos como el Racing empezó a llegar con más peligro a la portería contraria, sobre todo a través del juego que Juan Antonio generó cada vez que ganaba el balón directo. La primera gran opción, sin embargo, llegó mediante una acción a balón parado –un golpe franco indirecto que Fer Beltrán mandó demasiado alto–. Pero la entrada de Pablo Rey y Marcos Álvarez hizo que el equipo ferrolano aumentase el ritmo de cara al tramo final del encuentro, en al que el cuadro verde no solo quería mantener el empate, sino buscar algo más que llevarse a su cuenta.

Ambos, de hecho, fueron los protagonistas de la acción que le dio la victoria al Racing. Un error del filial “carbayón” en la salida de la pelota acabó en la recuperación del exterior ortegano, que pasó al capitán racinguista para que este batiese con su disparo al meta local. Quedaban diez minutos para el final del partido y el cuadro verde se enfrascó en la tarea de defender la renta que tenía. Y, con cierta suficiencia, pero con preocupación por lo corto del resultado, lo logró para recordar a los rivales de la categoría que está de vuelta. Eso sí, para ello necesitará encontrar una cierta regularidad en los marcadores que logre.

Cambio de rumbo triunfal