Detenidas cuatro personas en Ferrol por explotación sexual

11 enero 2010 página 19 MADRID, 10/01/2010.- La Policía Nacional española ha desarticulado dos redes de explotación sexual gracias a las denuncias de algunas de las más de mil mujeres que eran obligadas a prostituirse, c
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Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización dedicada a la trata de mujeres de origen latinoamericano con fines de explotación sexual en pisos de las localidades de Ferrol y Ponferrada.
Han sido detenidas ocho personas, cuatro en Ferrol y otras tantas en Ponferrada, por delitos de trata de seres humanos y se han registrado cinco pisos, según informaron fuentes policiales.
Una de las víctimas denunció ante la Policía que, tras pedir unos 200 euros prestados a dicha organización, había sido obligada a ejercer la prostitución hasta devolver 4.000, cantidad en la que se había convertido la deuda inicial en pocos días.
La investigación se inició a raíz de la denuncia de dicha víctima presentada en la Comisaría de Policía de Ferrol-Narón. En su declaración, la mujer explicó que, debido a la precaria situación económica en la que se encontraba, sin trabajo y separada de su pareja, había tenido que enviar a sus hijos de vuelta a su país de origen, Brasil, ya que había perdido su domicilio, teniendo que vivir desde entonces en casas de amigas y dependiendo de su caridad.
Ante tal situación, la mujer se había visto obligada a pedir un préstamo a la organización, unos 200 euros, siendo introducida de este modo en el mundo de la prostitución por los prestamistas explotadores, al no tener otro medio para hacer frente al pago de su deuda. Los explotadores se encargaban de negociar con los clientes el precio de los servicios y de cobrar las tarifas.
De este modo, después de tres días ejerciendo la prostitución sin ningún tipo de contraprestación económica a cambio, la víctima consideró que su deuda ya estaba pagada y, cuando así se lo comunicó a la organización, la informaron de que la deuda había ascendido a 4.000 euros y que no podría abandonar el piso hasta saldarla por completo, siendo obligada a permanecer allí por la fuerza.
Desde ese momento, los miembros de la organización habían ejercido un control absoluto sobre ella hasta que, días más tarde, logró huir en un descuido.
En estos pisos las mujeres dormían juntas en una habitación, en la que debían permanecer todo el tiempo hasta que llegaba un cliente, momento en que debían salir y exhibirse ante él para que éste pudiera escoger a una de ellas. A continuación, la elegida tenía que irse con el cliente a la habitación de trabajo, donde debía permanecer el tiempo estipulado por la organización para la duración del servicio.
Además de controlar el tiempo, los miembros de la trama negociaban las tarifas y se encargaban de cobrar por los servicios suministrados. A su vez, las víctimas informaban a los clientes del tiempo que podían permanecer con ellos, colocando un reloj despertador junto a la puerta.

Detenidas cuatro personas en Ferrol por explotación sexual