El BNG insta al gobierno local a que recupere “a modestia e a ideoloxía”

Pese a la proximidad física en las bancadas del pleno, el BNG se ve cada vez más alejado del equipo de gobierno | jorge meis
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La visión que el gobierno local tiene de sí mismo no parece ser compartida por los grupos de la oposición que acusan a Jorge Suárez, que hizo un balance esperanzador de sus dos primeros años de gobierno el pasado viernes, de falsear la realidad o al menos de malinterpretarla.


El portavoz del BNG, Iván Rivas, acusó a Suárez de repetir dos años después lo mismo que cuando llegaron, es decir, de hacer un balance de medio año de mandato “baseado en promesas”.


Ideas de remunicipaliciación de servicios que se han quedado en contratos con empresas externas –luz, agua, reparación de viales...–, externalización de servicios y horas extras en materia de política de recursos humanos o hablar de peatonalización como logro, cuando aun no se ha plasmado son para Rivas “oportunidades perdidas”.


Por eso, no duda en considerar que el alcalde padece el síndrome de Dunning-Kruger, por el cual las personas con menos habilidades, capacidades y conocimientos tienden a sobrestimarse y viceversa. Así, los más capaces y competentes se infravaloran mientras que los sujetos más competentes y capacitados son los que, paradójicamente, más tienden a infravalorarse.


En el balance de los dos años de gobierno de Ferrol en Común, el BNG considera que la formación del alcalde está cada vez más lejos del BNG y pocas diferencias aprecia con el PP. Así, Rivas se refirió a las políticas urbanísticas –mantener el Pepri de Ferrol Vello que antes tacharon de especulativo, aceptar el plan de “vivendas baleiras” de la Xunta, continuar con “criterios discrecionais como os do Partido Popular” en materia de terrazas, etc–. En Hacienda también queda claro, para Rivas, que la política es la del PP, al mantener durante dos años los mismos presupuestos de los populares, siguiendo su estela. Hasta en materia de Benestar, ven los nacionalistas políticas continuistas, ya que ni hay nada de la oficina de inmigración, ni de mediación y las ayudas de emergencia sufren importantes retrasos.


Falta de objetivos
Para el BNG el gobierno se comporta como “transgresor ante os débiles e cómplice cos poderosos” y está siendo “víctima da inercia do establecido, da frivolidade e de carencia de obxectivos políticos”.


El futuro pasaría, para Iván Rivas, por “recuperar a modestia e a súa ideoloxía, se nalgún momento a tiveron”, ya que actualmente no es más que “un xoguete co que se divirte o neno mimado do PP”, partido con el que firma coalición para aprobar determinados temas.


La valoración de un “siete” que se puso el propio regidor en su balance hacen pensar al representante nacionalista que sufre el efecto antes mencionado y aludiendo al caso de los ladrones que se creían que no serían vistos roziándose de zumo de limón, Rivas recordó al alcalde que “o zume de limón non os vai facer invisibles”.

El BNG insta al gobierno local a que recupere “a modestia e a ideoloxía”