De la Iglesia lleva a San Sebastián una película para entretener que no contiene “grandes mensajes”

gra108. san sebastián, 22/09/2013.- el realizador alex de la iglesia (2d), posa junto a los actores, santiago segura (i), pepón nieto (2i), jaime ordoñez (3i), hugo silva (4i), carmen maura (3d), y carolina bang (d), tras presentar su
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Ayer fue el día en el Festival de Cine de San Sebastián para “Las brujas de Zugarramurdi”, la nueva y esperada comedia del director Álex de la Iglesia con la que vuelve a sus orígenes más “bilbaínos” y disparatados.

El director, acompañado del resto del elenco de la película, ofreció una rueda de prensa en la que provocó más de una vez las carcajadas del público.

“La idea de la película es entretener, no hay ganas de contar grandes mensajes, ni de aburrir al espectador con obsesiones ni con neurosis, salvo las inevitables –bromea–, la cosa es reírnos de la guerra de sexos y de lo que me pasa, que tengo un problema de misantropía”, remata.

El director de “La comunidad” también aclaró que a él, que es “más viejuno” que Juan Antonio Bayona, flamante ganador del Premio Nacional de Cinematografía –que Álex posee desde 2010–, quizá por ello le gusta más “entenderse con los actores”, en referencia a “Lo imposible”, rodada en inglés con estrellas hollywoodienses.

“Y no lo digo porque no entienda inglés –no sufro de esa enfermedad nacional–”, dijo, sino que “lo que me gusta es que los personajes sufran y vivan donde yo camino”.

El realizador hizo también una declaración de intenciones al afirmar, rotundo, que seguirá haciendo cine “por mucho tiempo”, ya que es de los que se crece “en la adversidad”.

Además, el director François Dupeyron presentó ayer a concurso en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián “Mon âme par toi guérie”  (“Mi alma sanada por ti”, un filme de personajes rotos cuyo protagonista tiene el don de curar cuerpos y ver almas, aunque sean otros, otras más bien, quienes lo rescatan de sí mismo.

 Mientras, la sección competitiva  latina del festival mostró dos películas muy diferentes: el oscuro drama de Lucía Puenzo sobre la estancia del criminal nazi Joseph Mengele en Argentina, y el hermoso cuento animado “Anina”, sobre las peripecias de una niña uruguaya acomplejada porque su nombre es tres veces capicúa.

De la Iglesia lleva a San Sebastián una película para entretener que no contiene “grandes mensajes”