Granados reitera ante el juez que Cifuentes era “las manos, los oídos y la voz” de González

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El exsecretario general del PP de Madrid Francisco Granados declaró ante el magistrado instructor de la causa Púnica en la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, se convirtió en “las manos, los oídos y la voz” del expresidente regional Ignacio González y que, de hecho, se jactaba.
Así consta en el audio de su declaración donde se escucha al también exconsejero del Gobierno madrileño señalar ante el juez que lo que dice no lo hace con “ánimo de entrar en cuestiones personales” tras apuntar a una “relación sentimental” entre Cifuentes y González.

Relación sentimental
“No lo diré con un ánimo en absoluto de entrar en cuestiones personales porque no es ni mucho menos mi estilo... yo entiendo todo, pero que mantenía una relación sentimental conocida por todo el mundo con el señor González y que se convierte en la persona, las manos, los oídos, la voz, la ejecutiva en el partido de González”, señaló.
En este punto, añade que ella misma se jacta de esto y que hay “cientos de testigos”. “(Se jacta) de que es la que manda por orden del señor González, se jacta de que en el partido yo no mandaba absolutamente nada y cualquier cosa que había que tratar sobre pueblos, distritos o alcaldes en referencia al partido tenía que pasar por Cifuentes. Esa es la verdad”, sentencia Granados.
Cristina Cifuentes, por su parte, presentó ya una querella criminal contra Francisco Granados por los delitos de injurias, calumnias y contra la integridad moral,
tras esta declaración en la Audiencia Nacional.
En el escrito de la querella se vpone de relieve que lo que se produjo “no es tanto el legítimo ejercicio del derecho de defensa, sino un espurio uso de la palabra para descalificar y dañar el buen nombre de Cifuentes.
Durante su declaración, Granados explica que Cristina Cifuentes fue nombrada “número tres” del partido en el mismo congreso donde a él le nombran secretario general del PP de Madrid. En este punto, sí que señala que a él le nombra Esperanza Aguirre “por indicación de Ignacio González con el único objetivo” de sacarle del Gobierno. “Era la excusa ideal para que dimitiera”, apostilla.
Sobre quién dirigió la campaña electoral de 2007, Granados dice que fue Ignacio González, que tenía de “adjunta” a Cifuentes porque su relación estaba “en plena efervescencia”. También vuelve a nombrar a Mariño y a Gallego.
Cosa distinta, explica, pasó en la campaña de 2011 porque, según relata Granados, la relación entre Cifuentes y González ya se había roto. En concreto, pone la fecha, 2008, “se rompe la relación y pasa a ser de atracción fatal”, define.

Granados reitera ante el juez que Cifuentes era “las manos, los oídos y la voz” de González