Otra muestra de solidez

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Área 11 
Santiago

El Racing dio otra muestra de solidez al sumar en San Lázaro los tres puntos frente a un Compostela que jugó más de una hora con un hombre menos, pero que planteó el encuentro como una batalla plagada de roces y sin ritmo. Eso hizo que a lo largo de buena parte del choque se mantuviese la paridad en el marcador. Sin embargo, Pablo Rey mostró el camino a través de una falta directa y Marcos Álvarez, con el tiempo reglamentario ya cumplido, sentenció y prolongó la buena racha del equipo ferrolano, que ya lleva trece jornadas sin conocer la derrota.
El choque fue un derbi típico, en el que los roces ganaron al fútbol y en el que el Racing trató de imponer su ley desde el inicio. Eso le hizo sentirse más cómodo en los aledaños del área local y disfrutar de una primera ocasión a través de un cabezazo de Pablo Rey, tras servicio de Héber Pena, que se marchó alto. Sin embargo, poco a poco el escenario fue cambiando, el cuadro anfitrión ganando metros y llevando peligro, como en un envío al espacio hacia la posición de Jordan que, sin embargo, no fue capaz de batir la salida del meta Mackay.
Supera la media hora de partido, un tiro alto de Víctor Vázquez tras una jugada de estrategia permitió al Racing sacarse la presión a la que estaba siendo sometido. Sin embargo, el punto de inflexión del choque fue la expulsión del local Jordan. De hecho, hasta dos sustituciones realizó el entrenador local, Alberto Mariano, para recomponer a su equipo, mientras que Miguel Ángel Tena dio entrada a Vela en el descanso para buscar una mayor profundidad en ataque. El resultado fue que el partido se disputó de manera casi íntegra en el terreno de juego del Compostela.
Así, las ocasiones a favor de la escuadra visitante se fueron sucediendo. En una, una internada de Vela acabó con un pase atrás hacia Joselu, que chutó para que  el meta local detuviese la pelota con dificultad y en dos tiempos. En otra, el delantero de Riveira se volvió a topar con la presencia de Pato. Pero a poco más de un cuarto de hora para el final del encuentro el dominio territorial del Racing se plasmó en el marcador gracias a una falta directa lanzada por Pablo Rey desde el balcón que se fue a la escuadra diestra de la meta local.
El retrato que dejó el 0-1 fue el de un equipo que buscaba la igualada, pero sin ideas ni respuestas en las piernas de sus jugadores, y de otro que mantuvo la situación bajo control. Sacó partido de la superioridad numérica y, a través de contraataques, generó sobresaltos en los huecos que dejaba el conjunto local. En una de esas acciones, Vela se internó por la banda derecha, con el tiempo cumplido, y cedió para que Marcos Álvarez empujase el balón a gol y sentenciase.  n

Otra muestra de solidez