Tercer escollo en siete días

pabellón de Esteiro, empieza un partido femenino de baloncesto entre el Universitario y el Perfumerías Avenida.
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En esta liga en la que no da tiempo prácticamente a nada, todavía no se ha repuesto de la visita del Perfumerías Avenida, y el Universtario ya se enfrenta a otro de los pesos pesados del campeonato, el Embutidos Pajariel Bembibre, dirigido por el ferrolano Chiqui Barros. El cuadro leonés será el tercer semifinalista del pasado campeonato al que el equipo departamental se enfrente en una semana y, como en las dos anteriores ocasiones, sus aspiraciones pasan por competir y seguir ganándose el respeto de sus adversarios.
Las dos derrotas consecutivas que ha encajado el Universitario en los últimos siete días no han mermado el ánimo de un conjunto que se alimenta de las buenas sensaciones que emana porque, precisamente, en los dos duelos precedentes se puso de manifiesto lo que debe y no debe hacer para tratar de tú a tú a cualquier oponente. Si ante el Gran Canaria cedió la iniciativa, careció de la intensidad suficiente y perdió el rebote, en su último partido, ante el Perfumerías Avenida comprobó que, con un buen trabajo de conjunto, con fortaleza bajo ambos tableros y, por ende, imprimiéndole velocidad a su juego, su rendimiento mejora notablemente.
Ante el grupo salmantino cedió ante el desgaste derivado de intentar controlar a un equipo superior a todos los niveles. Ante el Embutidos Pajariel, las pretensiones del Universtiario pasan por repetir esa receta pero intentando competir durante los cuarenta minutos. El Bembibre no se lo pondrá nada fácil, pues cuenta con una plantilla amplia que le permite jugar con gran intensidad en todo momento y, sobre todo, con jugadoras muy polivalentes, entre las que se va repartiendo la responsabilidad anotadora, pero que también son capaces de generar muchas opciones de juego para el resto de sus compañeras.
Robar y rebotear, robar y rebotear, robar y rebotear... son las premisas que el técnico Lino López ha repetido hasta la saciedad a sus pupilas amparándose en las últimas experiencias. Si controla los rechaces bajo tablero, además de evitar conceder segundas opciones de tiro a su rival –como le sucedió en algunas fases del partido frente al Perfumerías Avenida– ,el Universitario podrá desplegar ese juego basado en transiciones más rápidas que tan bien se adapta a sus características. Y lo mismo sucede a nivel defensivo: cada robo facilita el ataque en la canasta contraria.
Una de las preocupaciones para el duelo es el estado físico de algunas jugadoras de la plantilla ferrolana. La pívot norteamericana Denesha Stallworth se torció la rodilla en el último encuentro y, aunque diversas pruebas han descartado que padezca una lesión de gravedad, ha limitado al máximo su participación en los últimos entrenamientos. Lo mismo ha sucedido con Lucía Méndez, aquejada de un proceso vírico del que todavía no está recuperada. n

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