El juicio a la pareja acusada de maltrato a una menor tendrá continuidad en abril

Juicio por un caso de maltrato a una niña
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El Juzgado de lo Penal 2 de Ferrol trató ayer la causa que se sigue contra M.M.G. y A.P.M. por un supuesto delito de maltrato habitual en el ámbito doméstico y dos de lesiones contra una menor de seis años –hija de la acusada A.P.M.– a la que tanto su madre, como su expareja M.M.G. habrían sometido a golpes en diferentes partes del cuerpo, mordiscos en el torso, quemaduras con un mechero en las nalgas y fractura del radio y del cúbito del brazo izquierdo, entre otras lesiones. Los hechos, que ocurrieron en el domicilio familiar en Cedeira, fueron descubiertos a finales de noviembre de 2013, aunque las agresiones eran anteriores. Las lesiones que presentaba la niña tras la exploración médica a la que fue sometida el 27 de noviembre tras el ingreso en prisión de los dos imputados el día anterior, habrían sido cometidas entre el 10 y 11 de noviembre y el 25 del mismo mes. En la primera de las ocasiones fue cuando se produjo la fractura de los huesos de un brazo y la madre la llevó al centro de salud pero, habría ocultado el verdadero origen de la lesión, indicándole al médico que había sido una caída casual. “Ese día la niña estaba con M.M.G. Yo le dije al médico lo que él me dijo, que se había caído de un columpio en Regua”, aseguró ayer en su declaración. Una declaración que contradijo la de su expareja que en todo momento negó los hechos que se le imputan y que señaló que él estaba en casa de su madre.

Supuestamente la noche del 25 de noviembre fue cuando el acusado obligó a la pequeña a comer la cena que había vomitado y la agredió de nuevo con el fuego del mechero, además de darle puñetazos y mordiscos. Al parecer, la madre no medió para impedir la agresión e incluso le propinó supuestamente una bofetada a su hija diciéndole que por su culpa el acusado se iba a ir de casa. A este respecto, M.M.G. aseguró que él estaba en otra habitación, y que oyó que la imputada gritaba a la niña y la amenazaba con que la iba a mandar con su padre, pero no vio lo que ocurría.

Por su parte, A.P.M. declaró que ese día ella no estaba en casa y que cuando llegó descubrió los supuestos malos tratos de M.M.G. a su hija y se produjo una discusión entre ellos.“Me tiró a la cama y a la niña también y me puso un cuchillo en el cuello”. Al día siguiente confesó llevar a la niña al colegio porque “al ver como estaba –presentaba una cojera en una pierna y abrasiones en los glúteos, entre otras lesiones– iban a denunciar los hechos”.

 

Testimonio de la menor  

La menor, cuyo testimonio se escuchó ayer mediante una grabación aseguró que M.M.G “me pegaba y me hacía de todo. Me torcí la mano por su culpa y mamá no decía ‘para”. La niña relató en referencia al fin de semana del 10 y 11 de noviembre que el acusado “me puso encima de la mesa y me empezó a morder y me torcí la mano [resultó ser una fractura del brazo] y me la tuvieron que enyesar”. “Mamá me dijo que le dijera a la profe que me había caído del columpio”. También relató que M.M.G. “con el mechero, lo encendía y me quemaba el culo... le pedía perdón y no me hacía caso, aunque yo no hacía nada. Le pedía perdón para que parara”, explicó.

Entre otros testigos, ayer también prestó declaración la tutora de la menor en aquel entonces, que “tenía sospechas de que algo había detrás”. Relató haber recibido la llamada del padre biológico de la pequeña días después del 11 de noviembre preguntando cómo se había roto el brazo en educación física. “Yo no había visto a la niña porque había faltado a clase” y decidió llamar a la madre. “Me dijo que se lo había roto en un columpio durante el fin de semana. Llamé otra vez al padre y me dijo que la niña le había mentido. Cuando vino al día siguiente a clase mantenía la versión de que se había roto el brazo y le había mentido a su padre porque se lo había roto en casa de unos amigos de M.M.G”, indicó la maestra que ayer aseguró que la menor reconoció al final que los moratones se los hacía el acusado cuando se portaba mal.

Con respecto al 26 de noviembre, se interesó por una cojera que presentaba la pequeña y le vio las abrasiones. “Me dijo que había sido M.M.G. por haber vomitado, me dijo que su madre estaba presente”. Fue entonces cuando el centro denunció los hechos ante la Guardia Civil. “La madre intentaba taparlo todo. Ese día su única preocupación era si encontrarían o no a su pareja, no el estado de la niña” que, según aseguró, “asumía las agresiones como algo normal”.

La Fiscalía interesa una pena global para ambos acusados de nueve años de prisión para cada uno de ellos y una indemnización de 12.000 euros. El juicio continuará el próximo 22 de abril con las declaraciones de otros cuatro testigos, los peritos y las conclusiones de las partes tras lo que quedará visto para sentencia.

El juicio a la pareja acusada de maltrato a una menor tendrá continuidad en abril