La F-102 zarpó ayer de su base ferrolana para afrontar cuatro meses de navegación por el Mediterráneo

Salida de la Fragata F-102 Almirante Juan de Borbon
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La fragata “Almirante Juan de Borbón” emprendió ayer la que será su navegación más larga en el presente año. El buque, comandado por el capitán de fragata Fernando Rosety Fernández de Castro, zarpaba ayer, pasadas las diez de la mañana, de su base de A Graña para integrarse en la Agrupación Naval Permanente número dos de la OTAN, (SNMG-2). Serán cuatro meses de actividad por aguas del mar Mediterráneo en los que la F-102 cumplirá con varios cometidos, desde acciones de vigilancia con el fin de disuadir actividades relacionadas con el terrorismo hasta ejercicios y maniobras en colaboración con otras unidades internacionales.
Su primer destino tras abandonar las aguas ferrolanas será Rota. Allí embarcará el resto de personal que, junto a los 200 profesionales que integran la dotación habitual del barco, tomarán parte en la operación.
Se trata del equipo operativo de seguridad (EOS) de Infantería de Marina, controladores aéreos, un médico especialista reservista, personal de refuerzo de otras unidades de la Flota y también de la unidad aeronaval procedente de la Décima Escuadrilla de aeronaves de Rota, que completarán así la plantilla.

vigilancia
La navegación continuará rumbo hacia el Mediterráneo oriental, donde se reunirá con el resto de la agrupación para desempeñar las labores enmarcadas en la operación “Active Endeavour”, en la que la F-102 asumirá tareas de vigilancia y presencia naval en aguas del Mediterráneo mediante la visita y registro de los buques mercantes que se determinen, contribuiyendo de este modo a la disuasión, defensa y protección frente a actividades terroristas marítimas en el Mediterráneo. El buque permanecerá también unas tres semanas en el Mar Negro, donde se adiestrará y colaborará con unidades rumanas, búlgaras y turcas.
A finales de octubre volverán a aguas españolas –concretamente al golfo de Cádiz y al mar de Alborán–, que se convertirán en el escenario de la maniobra “Noble Mariner 2014”, en el que tomarán parte unidades navales aéreas, de superficie, terrestres y submarinas tanto civiles como militares y de países de la propia OTAN, así como otros invitados. A continuación, la F-102 regresará de nuevo al Mediterráneo oriental antes de llegar a casa a finales de diciembre.
La “Almirante Juan de Borbón” contribuirá de este modo a “cumplir nuestro compromiso con los aliados y seguir manteniendo nuestra presencia, en este caso, en las agrupaciones navales que tiene la OTAN”.
Así se expresaba ayer, ante los medios de comunicación, el Almirante Comandante del Grupo de Acción Naval 1, contralmirante Antonio Pintos Pintos, encargado de presidir la ceremonia de despedida en la Estación Naval de A Graña.

puertos
Como es habitual, el buque hará presencia también en puertos de los países de la alianza –están previstas paradas en Turquía, Grecia, Bulgaria, Egipto y Rumanía–. Aunque en algunas ocasiones las visitas de los buques ferrolanos han servido para apoyar acciones comerciales de Navantia –como ha sucedido con el “Cantabria” o en alguna de las escalas en puertos de Arabia Saudí, como recordaba ayer Pintos– en esta ocasión no hay ninguna petición concreta, “pero siempre estamos abiertos a la colaboración, como hemos hecho siempre”, manifestó.
La integración de la F-102 en el SNMG-2 se produce tras un periodo de alistamiento que comenzó el pasado diciembre tras finalizar un mantenimiento programado en al arsenal de Ferrol, en el que se llevaron a cabo las últimas reparaciones y mantenimientos de los equipos montados a bordo, con el fin de dejar el buque en las mejores condiciones antes de su despliegue con la OTAN.
Un despliegue que el buque inició ayer ante la mirada de los familiares que ayer se acercaron hasta la estación naval de A Graña para despedir a sus seres queridos, que no regresarán a casa hasta el próximo diciembre. Para Élida, esta es la primera vez que su marido se va a navegar durante tanto tiempo. Acompañada de sus dos hijos, de cuatro y dos años, ve como la “Almirante Juan de Borbón” abandona el Arsenal. Este momento le provoca cierta soledad. “A ver cómo lo llevo, pero creo que fatal”, dice.

La F-102 zarpó ayer de su base ferrolana para afrontar cuatro meses de navegación por el Mediterráneo