El buen tiempo permitió que salieran a la calle las 24 procesiones de la semana

La imagen del reparto de estampitas se despidió hasta los desfiles del próximo año | jorge meis
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Ni una sola de las 24 procesiones se quedó sin salir a la calle este año en la Semana Santa ferrolana. No se vivieron escenas de llanto ni tristeza de cofrades como sucedió en otras ocasiones donde mirar al cielo era lo primero que se hacía al comenzar el día de la procesión.

Con este tanto a su favor, la Semana Santa tenía ya mucho camino andado para convertirse en el éxito que fue.
El balance, a expensas de los datos que se puedan aportar por las partes afectadas, ha sido más que positivo tanto para comercio y hostelería como para la Junta General de Cofradías que no ha tenido que suspender ninguno de sus desfiles ni proteger ninguna de sus imágenes ante las amenazantes lluvias de cada año.

La multitud de las calles comenzó a disiparse ayer, tras la última de las procesiones, la del Domingo de Resurrección. La Soledad, La Merced y las Angustias fueron las últimas en salir a la calle un año más, para protagonizar el Gozoso encuentro en la plaza de la Constitución.

El Santo Encuentro del viernes también pudo salir a la calle, tras la suspensión del último año y así estrenar punto de referencia, la plaza de Amboage.


Cientos de cofrades y miles de personas llenaron estos días las calles de la ciudad y esta supo responder no solo con los actos religiosos sino también con actividades de ocio activo y turísticas que tuvieron, dependiendo de cada una, mayor o menor éxito. Las apuestas seguras fueron las visitas al castillo de San Felipe, al barrio de A Magdalena y los viajes en barco. Nuevamente el tiempo fue decisivo para que estas actividades también tuvieran una masiva afluencia de público. Donativos para el refugio
También de éxito se puede calificar la recaudación de la arqueta del Santo Hospital de Caridad, que cada año recoge fondos para el refugio Pardo de Atín.

La entrega de donativos a cambio de flores, que cada año organiza la Cofradía de las Angustias, consiguió recolectar 4.292 euros, superando, de este modo, la cifra del año anterior, que no llegaba a los 4.000.

Desde la Cofradía se agradece a los cofrades y fieles los donativos que permiten continuar con esta acción solidaria.
El año pasado hicieron uso del refugio del barrio de Caranza un total de 446 personas, a las que se les ofrece una estancia de pernoctación, además de desayuno y cena. l

El buen tiempo permitió que salieran a la calle las 24 procesiones de la semana