Tres de tres en duelos perdidos

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Rafael Nadal sumó ayer un negativo registro al convertirse en el primer jugador en la era Open que pierde tres finales consecutivas de Grand Slam.

Nadal, acostumbrado a coleccionar récords en su carrera profesional, ha sumado esta vez uno que no deseaba. Además ha perdido las tres finales ante el mismo jugador.

El tenista español comenzó este registro tras perder la final de Wimbledon ante Djokovic (6-4, 6-1, 1-6 y 6-3), quien volvió a ganarle en el Abierto de Estados Unidos (6-2, 6-4, 6-7 y 6-1). En la final de Australia el jugador serbio volvió a cerrar las puertas a Rafael Nadal.

récord negativo -Nadal es el primer jugador de la era Open que pierde tres finales seguidas de Grand Slam

 

De todas formas, el español señaló que ésta ha sido la derrota menos dolorosa de su carrera en una final, ya que pese a no poder ganar, considera que hizo un gran partido y lo dio todo en la pista. “Es la final que he perdido que menos me ha dolido, porque he hecho todo lo que he podido, he luchado, he competido de tú a tú con un jugador que es brillante y he estado muy cerca. Lo he llevado al límite, algo que no había conseguido en 2011, y también me he llevado a mi mismo al límite”, explicó.

También comentó que “hay que aceptarlo. Fue un gran espectáculo. He disfrutado de este espectáculo, aunque me hubiera gustado ganar. He tenido mis oportunidades ante el mejor jugador del mundo. He estado a un nivel muy alto durante mucho tiempo, y eso es muy importante para mí. Estoy feliz por eso”. Cuestionado por los vaivenes que tuvo el partido y por las opciones que tuvo en el quinto set de ganar el partido, Nadal indicó que “cualquier cosa pudo pasar, parecía el quinto set más para mí, pero he jugado contra un jugador que, estando muy cansado, genera fácilmente golpes ganadores. He fallado esa bola clara del 30-15 para el 5-2, pero es un lance del juego y quedarme con esa bola sería injusto conmigo mismo. He dado todo, estoy bastante vacío, pero satisfecho porque cuando uno hace todo lo que ha podido no se puede pedir más”.

Tres de tres en duelos perdidos