La Semana Santa se despide con un emotivo encuentro de Resurrección

Plaza de Armas confluyen tres procesiones
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Las nubes que cubrían el cielo de una fría mañana dejaron paso al sol por unos instantes en torno a las 12.30 horas, coincidiendo con el momento culminante de los desfiles procesionales de ayer en Ferrol, cuando se reencontraron las imágenes de Jesús Resucitado, su madre María Santísima de la Luz y Santa María Magdalena. Fue en la céntrica plaza de Armas, punto de llegada de las tres procesiones que previamente habían partido de la Venerable Orden Tercera, el  santuario de las Angustias y la capilla de la Merced, y que después protagonizaron un desfile conjunto de las tres cofradías, que finalizó en la Orden Tercera.
Millares de personas presenciaron el glorioso reencuentro, con el que se ponía el broche de oro a una Semana Santa que, por primera vez, gozó este año de la distinción de Fiesta de Interés Turístico Internacional.
Las dos primeras procesiones en salir fueron las de Jesús Resucitado (talla de 2004, de Talleres Olot), que partió a las 11.30 horas de la Orden Tercera; y la de la Virgen de la Luz (Anónimo, siglo XIX), que lo hizo a la misma hora desde el santuario de las Angustias.
La primera discurrió por las calles Real, Rubalcava y plaza de Armas, mientras que la segunda lo hizo por el paseo Pablo Iglesias y las calles Carmen y Galiano, para confluir también delante del Palacio Municipal.
Por su parte, el desfile procesional de María Magdalena (2006, David Dos Santos Feal), organizado por la Cofradía de la Merced, salió a las 11.45 horas de la plaza de Amboage, con recorrido por las calles María, Méndez Núñez y Dolores, para desembocar también en la plaza de Armas.

Bandas de música
La música de bandas también fue protagonista en este último desfile de los tronos acompañados de los respectivos cofrades que, como es tradicional, repartieron estampas y caramelos entre el público.
A su llegada al punto de encuentro, la imagen de María Santísima de la Luz fue recibida por una pieza religiosa a cargo de la banda de la OJE, mientras que la banda de gaitas Agarimo interpretó el Himno a la Alegría, en señal de gozo por la resurrección del Señor, momentos antes de que los tres tronos se aproximasen entre sí en el centro de la conocida plaza.
En ese momento, el fervor de los millares de personas agrupadas en la plaza de Armas y en las escalinatas exteriores del consistorio se hizo evidente con clamorosos aplausos e incluso hubo quien, con el rostro emocionado, agitó pañuelos y lanzó besos a la Virgen. A continuación, las tres imágenes, las bandas de música y los respectivos cofrades protaganizaron la llamada Procesión de la  Resurrección, que discurrió por las calles Tierra y Real, con retirada en la capilla de la Orden Tercera.
Al igual que en ediciones anteriores, cabe destacar la gran cantidad de niños, algunos de muy corta edad, que participan en las procesiones de Ferrol, tanto vestidos de capuchones como formando parte de las diferentes bandas que ponen la música a los desfiles.
Entre el público asistente también se podía ver a muchos niños, principales destinatarios de las estampas y los caramelos que repartían a su paso los cofrades y capuchones.

Blanco y oro
La llegada del trono de María Santísima de la Luz a la plaza de Armas fue uno de los momentos más emotivos.
La imagen, totalmente vestida de blanco con bordados en oro, fue definida por el encargado de la locución como una novia engalanada, la esperanzada madre que va al encuentro de su hijo resucitado.
Ese glorioso reencuentro se produjo en presencia de Santa María Magdalena, en un “gran momento”, en el que incluso llegó a brillar el sol sobre la plaza de Armas ferrolana. n

La Semana Santa se despide con un emotivo encuentro de Resurrección