Examen de confirmación

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Fue tras la séptima jornada liguera cuando el Racing se aupó al liderato del grupo I. De eso ya han pasado más de veinte, así que llegados a la recta final del campeonato el equipo ferrolano confía en mantenerse en ese privilegiado lugar para tener más posibilidades de lograr el ascenso a Segunda, su objetivo de la presente temporada. Las dos jornadas que lleva sin ganar han rebajado a seis puntos la distancia que tiene sobre el segundo clasificado, por lo que en las nueve fechas que restan hasta el final de la liga regular necesita sumar el mayor número de puntos. Empezando por los tres que se van a poner en juego en el encuentro que lo va a enfrentar al Guijuelo esta tarde –17.00 horas, A Malata–. 
En la primera vuelta, el duelo entre ambos sirvió para poner en juego el liderato del campeonato. Ahora la situación es muy diferente porque, si bien el equipo ferrolano sigue, como entonces, en lo más alto de la tabla clasificatoria, el cuadro “chacinero” no ha sido capaz de mantener el ritmo que lo convertía en una de las alternativas más sólidas a la hegemonía racinguista. Después de aquel envite, de hecho, entró en una mala serie de resultados que, incluso, le hicieron preocuparse por mantener la categoría. Su reacción de las últimas jornadas garantiza casi al cien por cien su continuidad y, además, por su capacidad futbolística y por estar en una posición desahogada, es un adversario muy peligroso. 

desquite
El Racing espera que este partido le sirva para desquitarse del mal sabor de boca que le dejó su derrota de la semana pasada frente al Burgos. Entonces pagó un mal arranque en los dos períodos del partido y terminó perdiendo una ocasión de ampliar su distancia al frente de la tabla. Por eso ahora lo que pretende es salir metido en el choque desde el primer minutos para, de esta manera, hacer valer la calidad que lo lleva a ser el mejor equipo de la categoría. También el local más destacado de la liga, ya que de A Malata solo se han ido nueve punto en los quince partidos que se han jugado allí hasta el momento.
El Burgos puso fin la semana pasada a la racha que llevaba el Racing de siete jornadas sin encajar. Sin embargo, esa circunstancia no esconde la mejoría defensiva que ha vivido en semanas anteriores. Ahora se trata de recuperar las señas de identidad del equipo más goleador de toda la Segunda B, pero que lleva dos jornadas sin perforar la portería del rival. Será esa la manera de volver a lograr las victorias que tan habituales han sido a lo largo de la competición y que son las que deben conducir al Racing hasta el título liguero.

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