La clave, la portería a cero

Racing y la Arandina
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Después de encajar goles las cuatro semanas anteriores, el Racing mantuvo su portería a cero en el partido que lo enfrentó el pasado domingo a la Arandina. Y ahora, de cara al choque que lo enfrenta el fin de semana al Logroñés, repetir esta circunstancia se presenta como un salvoconducto a lograr la victoria en Las Gaunas. “Es que en casi todos los partidos marcamos goles”, recuerda el cancerbero Mackay, satisfecho por no haber encajado en el compromiso jugado la semana pasada, que se saldó con 3-0.  
Esta vez, además, como el Racing se va a enfrentar a la escuadra menos goleada de la competición –el Logroñés solo lleva 10 tantos en contra, lo que significa una media de 0,5 por partido–, mantener la portería a cero parece especialmente importante. “A priori sí... pero es que en un partido puede pasar cualquier cosa”, explica el guardameta racinguista, que por eso no quiere asegurar que el partido de este domingo vaya a ser de pocos goles. “En acciones a balón parado, en un despiste... Un gol puede llegar de cualquiera manera”, asegura.
De lo que Mackay sí está convencido es de que este partido, aunque no decisivo, sí será muy importante para el desarrollo de la competición liguera. “Es que en caso de victoria dejaríamos a este rival a siete puntos de distancia y volveríamos a abrir otra vez una brecha importante en la clasificación. En cambio, si perdermos el Logroñés se pondría a un solo punto de distancia y se metería de pleno en la lucha por el liderato”, recuerda el meta.

MENTALIDAD
Eso parece indicar que el empate puede no ser un mal resultado para el Racing. Sin embargo, el portero no quiere ni oír hablar de esta posibilidad. “Nosotros vamos a ir a ganar, como hicimos en todos los campos. Después ya se verá”, sostiene el cancerbero, que por eso da concede demasiada importancia a los fichajes realizados por el cuadro riojano. “Si vamos de primeros, los otros se querrán reforzar”, recuerda el portero, que el Racing tiene una plantilla muy compensada.

La clave, la portería a cero