Ferrol protagoniza una jornada reivindicativa con la celebración de tres nuevas protestas

Protesta de Modepen a mediodía en la plaza de Armas | j.m.
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Ferrol vuelve a ser el centro de las protestas de la comarca, protagonizando ayer una jornada reivindicativa con hasta tres movilizaciones independientes. El avance en la desescalada y el retorno a la realidad laboral trajo consigo la reactivación de todas aquellas luchas populares paralizadas por la pandemia. Así, tras el pistoletazo de salida que supuso la concentración de la CIG del pasado martes en la plaza de Armas, temas como la transición energética, los derechos laborales o los servicios públicos de calidad vuelven a tomar las calles de la ciudad naval.

La primera protesta, simultánea en las siete grandes ciudades y convocada por los sindicatos CIG, UGT, CCOO y CSIF, fue de los trabajadores de centros públicos dependientes de la Consellería de Política Social –centros de menores, de atención a la discapacidad, residencias, etcétera–. Estos profesionales, primera línea de defensa contra el Covid-19 de muchos de los sectores más vulnerables de la sociedad, exigieron la recuperación de los derechos laborales reflejados en el V Convenio Único, “recortados no ano 2012”.

En Ferrol, la concentración tuvo lugar frente a la residencia de mayores de Caranza, donde una treintena de profesionales y simpatizantes se concentraron a las 11.00 horas, manteniendo en todo momento la distancia de seguridad.

Homenaje a las víctimas
La segunda protesta, organizada también por toda la comunidad por el Movemento Galego en Defensa das Pensións Públicas (Modepen) y la asociación de Traballadoras e Traballadores das Residencias (Trega), tenía el doble objetivo de servir como un homenaje a las víctimas del Covid-19 en las residencias de mayores, como para reivindicar unos servicios públicos de calidad. En la ciudad naval, el acto se celebró a partir de las doce del mediodía en la plaza de Armas y logró concentrar a más de medio centenar de personas, entre las que se encontraban representantes de las formaciones BNG y FeC.

Durante el acto se criticó duramente la tendencia de las administraciones hacia la privatización de servicios sociales, denunciando, además, que en el caso de las residencias, estas son “inasequibles” para la mayoría de los pensionistas.

Transición energética
La última protesta, en este caso celebrada durante la tarde, fue la de los trabajadores de la industria auxiliar de la central térmica de As Pontes, que organizaron una caravana simbólica de vehículos –unos 60 según la administración– entre la villa pontesa y la ciudad naval.
El objetivo de este acto, según apuntaron la CIG y CCOO, fue retomar las protestas previas a la pandemia en relación al futuro laboral de los trabajadores de las compañías auxiliares. Así, las centrales adelantaron una nueva reunión de la Mesa de Transición Xusta el día 22 y un nuevo retraso hasta julio de las pruebas con biocombustibles.

Ferrol protagoniza una jornada reivindicativa con la celebración de tres nuevas protestas