Exposición | “La frontera infinita” destaca la repercusión que tuvo en el arte gallego la emigración

Diario de Ferrol-2018-10-28-015-b6274569
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El abaratamiento de los transportes facilitó la huida de las zonas europeas pobres hacia los países emergentes, sobre todo de América. En el caso español la emigración se intensificó como consecuencia de la guerra civil y de ahí el elevado número de artistas gallegos que emigraron, si bien en muchos casos de una forma temporal. Independientemente de lo doloroso del exilio político, la emigración para los artistas suele ser muy fructífera, como lo ha sido para Picasso y muchos otros grandes artistas. La exposición “La frontera infinita” incluye también como emigrantes a los artistas gallegos que se establecieron en ciudades españolas, especialmente Madrid, aunque generalmente el asentamiento dentro de España no suele considerarse como emigración.
Hay que tener en cuenta que son obras de las colecciones de Abanca y A Fundación por lo que pueden no ser lo más representativo de sus autores. Es el caso de Castelao cuyos dibujos expuestos, de carácter crítico-humorístico no son lo más creativo de su autor, ya que otros de sus dibujos incluso superan a sus óleos, (así los “Dibujos de negros” o “Estampas da guerra”) . Por cierto que su óleo más destacado “A derradeira lección do Mestre” puede verse actualmente en el Museo Gaias, procedente de Buenos Aires.
Otro grupo de artistas coinciden con Castelao en el tratamiento realista de los temas siguiendo las distintas tendencias del postimpresionismo, pero en algunos casos con una marcada personalidad. Así Arturo Souto, muy viajero, adquirió en Paris la influencia de los postimpresionistas y de las obras expuestas, son las acuarelas obras de gran maestría y originalidad, como ocurre con sus gouaches del museo de Lugo. De las obras de Díaz Pardo sobresale especialmente “Bautizo” en la que vibra la emoción del tema. De Laxeiro figura una de sus características obras, “La enana pintora”, en la que la fuerza de su dibujo es patente, así como de un logrado expresionismo. Colmeiro está representado regularmente ya que las dos obras expuestas no son de las mejores de su producción, en la que la calidad del color es frecuentemente muy conseguida, sobre todo desde que se estableció en Paris y recibió la influencia de Cezanne, muy clara en la obra titulada “Desnudos”.
Dentro de las corrientes posteriores al postimpresionismo están distintos artistas. Lago Rivera con su trabajo del color se acerca mucho a la abstracción, con gran exquisitez en el color, destacando especialmente su “Marina” al igual que Grandio del que se expone también una magnífica “Marina”. En el ámbito de la abstracción está Manuel Molezún con predominio de los colores madera y negros. También Mampaso, destaca con sus brochazos dentro del abstraccionismo. El artista abstracto gallego de mayor éxito ha sido Leopoldo Nóvoa, caracterizado por sus relieves en los que conjuga escultura y pintura. 
Y en una línea alejada del realismo, en muchos casos surrealista está Jorge Castillo, artista que ha sido muy valorado internacionalmente, llegando a figurar en el elenco de prestigiosas galerías como La Marlborough. La obra “New York” puede considerarse una de las mejores de la exposición. Lamento que no se haya traído “Mesa con frutas”, de la colección procedente de Caixa Vigo. El surrealismo de los hermanos Granell se centra en la búsqueda de nuevas formas más vinculadas a la producción surrealista de Picasso, especialmente en Mario, con predominio dibujístico de formas lineales, emparentado con el cubismo y quizá superando a su hermano Eugenio, aunque los dos han tenido un notorio éxito, sobre todo Eugenio, desde que en el centro de Santiago se estableció la fundación a él dedicada.
De un estilo lineal más puro es la obra de Luis Seoane, con un carácter dibujístico personal dentro del cubismo, de formas muy esquemáticas, muy vinculadas a su trabajo en el diseño para Sargadelos, juntamente con Isaac Díaz Pardo. La exposición permanente de obra suya en la Fundación que lleva su nombre en A Coruña ha contribuido a su positiva valoración. Con Arturo Souto, Laxeiro, Colmeiro y Maside, formó parte del grupo “Os novos”, con la intención de renovar el arte gallego, siguiendo las nuevas corrientes artísticas, pero centrando su atención en temas gallegos. Ha sido el grupo más importante de la pintura gallega, no superado todavía.
La mayoría de todos estos autores habían nacido en Pontevedra o Coruña, pero Ferrol ha aportado dos artistas importantes del arte gallego del siglo XX que no figuran en esta exposición por el hecho de no haber emigrado. Son Bello Piñeiro y Ricardo Segura, cuya obra está al nivel e incluso supera a veces en calidad a los que integran esta exposición. Quizá el no haber emigrado ha perjudicado en parte su éxito (entre otras importantes causas, como es el aislamiento de Ferrol con relación a los centros artísticos, incluidos los gallegos). Y otro importantísimo pintor ferrolano que si se considera emigración residir en Madrid, podrían haber incluido en el grupo es Alvarez de Sotomayor, injustamente olvidado.

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