El mal estado de locales de Recimil cedidos por el Concello impide el traslado a varias asociaciones

AVV Recimil
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El mal estado que presentan los locales cedidos el pasado año por el Concello a seis entidades sociales impide a la mayoría ocupar las instalaciones. Las elevadas partidas económicas que tendrían que afrontar las asociaciones para acondicionar las instalaciones han obligado a algunas a devolver las llaves entregadas el pasado mes de octubre por el gobierno local. Y es que, tal y como denunciaron desde una de las entidades beneficiarias, algunos de esos espacios cedidos “llevaban treinta años o más vacíos”.
El responsable de Economía del Concello ferrolano, Alejandro Langtry, reconocía públicamente el pasado mes de julio que la mayoría de los locales cedidos necesitarían obras “de mayor o menor calado” antes de ser ocupados. El edil fue más allá e incluso anunció que sería el Ayuntamiento quien asumiría esos gastos, una afirmación que contrasta con la versión ofrecida ahora por alguna de las entidades beneficiarias de estas cesiones, que lamentan la falta de ayuda económica para  hacer frente a los gastos necesarios para adecentar los bajos, al menos en algunos casos.
Humedades, baldosas levantadas, deficiencias o ausencia del suministro eléctrico y del abastecimiento son algunos de los problemas detectados una vez dentro de los locales. Lazos Pro-Solidariedade, Dios y Pan, la Asociación Galega de Esclerose Lateral Amiotrófica, la Asociación Galega de Autocaravanas y la AVV El Pilar han sido las entidades seleccionadas por el gobierno local para ocupar bajos vacíos de Recimil. A Érguete se le ofreció un local, también de titularidad municipal, en Catabois, junto a otros dos entregados anteriormente. La directiva no renunció al mismo pero solicitará al Concello que ejecute unas obras de pintado y cambio del suelo, para adecentar la superficie que destinarán a almacén y entrega de víveres.
La Asociación Galega de Autocaravanas, una de las entidades beneficiarias, ha sido una de las que ya ha entregado al Concello las llaves del local en su día cedido en el barrio de Recimil. Desde la directiva de AGA aseguran que se trata de la segunda asociación más representativa a nivel estatal, con más de 1.400 socios, y agradecen el hecho de que el consistorio ferrolano les cediese en su día uno de los bajos de Recimil. Pero el problema es que, según lamentaron, “no reúne las condiciones oportunas de habitabilidad”. La inversión a la que tendrían que hacer frente para adecentar las instalaciones sería de unos 11.000 euros, según sus propios cálculos, una cantidad que consideran “imposible de asumir” en estos momentos. Tras décadas cerrado, el espacio necesitaría un cambio de puertas y reparación de las canalizaciones de luz y agua, así como la instalación de unos sanitarios. A falta de poder ejecutar la obra, continúan ejerciendo su trabajo en unas oficinas cedidas por un empresario en el polígono de Vilar do Colo.
Una “total y absoluta reforma” es lo que exige también el bajo cedido a la AVV El Pilar, del barrio de Recimil, tal y como se indicó desde la directiva. Por el momento continúan trabajando en el local anexo, a la espera de que se realicen las pertinentes obras en las paredes, techos y ventanas del cedido recientemente por el Concello.
El elevado coste de acondicionar el local entregado a la asociación Lazos –los trabajos se valoraron en unos 100.000 euros, según la directiva– llevó a la entidad a plantearse entregar las llaves al Concello a la espera de que la Xunta les concediese un espacio mejor acondicionado para poder desarrollar su actividad. Finalmente, el colectivo logró una ayuda de 60.000 euros y confía en que el Concello colabore, dicen, “con entre 3.000 y 5.000 euros”  para ir reuniendo el dinero necesario para acometer las reformas. Entre las necesarias citan la construcción de una rampa de acceso y obras menores de pintado y electricidad, entre otras. Mientras, continúan sin ocupar el bajo cedido en Recimil.
A la espera de que se inicien los trabajos “comprometidas” por el gobierno local en el bajo cedido en Recimil continúa la Asociación Galega de Esclerose Lateral Amoitrófica. “Tenemos dos sótanos que se comunican por el interior, pero no hay ni suelo”, aseguran, mientras continúan trabajando desde unas instalaciones localizas en el municipio de A Coruña.
Es la asociación Dios y Pan la única que, por el momento, ocupa ya el espacio de unos 160 metros cuadrados cedido por el Concello en Recimil. El pasado mes de agosto se trasladaron al local “en precario”, al inundárseles el que ocupaban anteriormente. Fue la propia entidad, según asegura, quien acondicionó el espacio.

El mal estado de locales de Recimil cedidos por el Concello impide el traslado a varias asociaciones