Veteranas entidades sociales critican los criterios de la Marea para otorgar ayudas

Rocío Fraga es la concejala que dirige el área de Igualdad y Diversidad | pedro puig
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El Gobierno municipal abrió a mediados del pasado mes de septiembre el plazo para solicitar subvenciones con las que financiar proyectos de entidades sociales. Sin embargo, algunos de los criterios de valoración de esta convocatoria provocan malestar entre las agrupaciones más veteranas de la ciudad, que se ven perjudicadas.

Las ayudas se dividen en dos líneas, con algunos criterios comunes a ambas, mientras que otros son específicos de cada una de ellas. El segundo epígrafe del primer grupo explica que se apoyará a entidades de nueva o reciente creación, por lo que se concederán hasta 5 puntos a aquellas con una antigüedad no superior a cuatro años en la fecha de finalización del plazo de presentación de solicitudes.

Este es el principal aspecto que causa mayor malestar entre las agrupaciones veteranas, que no comprenden que se diferencie de esta manera.

Una de ellas es el Comité Ciudadano Antisida de A Coruña (Casco). “No entendemos ese criterio”, asegura Sonia García, directora de esta entidad, y quien añade que comprende “que se ayude a crecer” a las asociaciones fundadas hace menos años, pero considera que se debería hacer lo mismo con las que llevan “mucho tiempo”.

“Potenciar lo nuevo”

Desde Casco no encuentran otra explicación más que ser criterios destinados a “potenciar lo nuevo, al que menos tiene”. Sin embargo, discrepan de que esta sea la manera en que esto se deba llevar a cabo. “Otra cosa es que esas herramientas sean válidas para eso”, apunta.

El de Casco es solo un ejemplo de las agrupaciones que llevan muchos años desempeñando tareas de este ámbito en la ciudad, aunque el resto prefieren no expresar públicamente su descontento con estos criterios.

Otro punto con el que están en desacuerdo buena parte de las agrupaciones veteranas de este sector tiene que ver con las entidades que ya reciben ayudas del Ayuntamiento por proyectos diferentes.

El último epígrafe de los criterios comunes a las dos líneas de subvención establece una puntuación negativa de hasta menos cinco puntos para “entidades que cuenten con convenios nominativos o puedan ser beneficiarias de subvenciones nominativas”.

Este punto ya provocó descontento entre las agrupaciones el año pasado ya que en esa ocasión las asociaciones que ya tenían un convenio con el Gobierno local quedaban directamente excluidas de estas ayudas.

“Hablamos y les dije que nos parecía injusto y lo modificaron, entonces dijeron que no era incompatible siempre que no fuese el mismo proyecto”, reconoce Sonia García, quien recuerda que el año pasado no pudieron optar a recibir estas subvenciones porque ya tenían “convenios con el propio Ayuntamiento pero por otro proyecto”.

Ahora la situación ha mejorado en parte porque todavía creen que este criterio debería desaparecer por completo. “Las asociaciones que ya cobran por otros proyectos verán menos dinero en este”, señala la directora del Comité Ciudadano Antisida.

“No me parece justo que si cobro por un proyecto y tengo tres, no pueda cobrar lo mismo que recibirán otras personas por el mismo proyecto”, explica Sonia García.

Este punto fue destacado por Rocío Fraga, concejala de Igualdad y Diversidad, como una novedad durante la presentación de las ayudas, aunque en ningún momento hizo referencia a que es un criterio que afectará negativamente a la entidades que se encuentren en esta situación

Reunión insatisfactoria

El grueso de las asociaciones sociales mantuvieron un encuentro con Rocío Fraga poco después de que se abriese el plazo de solicitud y ahí le plantearon su disconformidad con estos aspectos. Sin embargo, encontraron poca comprensión por parte de Fraga, quien se limitó a defender los criterios de la convocatoria y a escuchar las observaciones realizadas por estas entidades.

Durante este encuentro se explicaron con detalle a las asociaciones las características de estas subvenciones, definidas como “abstractas y amplias” por la directora de Casco, quien cree que esta reunión se produjo debido a la “ambigüedad” de algunos puntos.

El presupuesto total para estas subvenciones es de 100.000 euros, de los que 40.000 se destinarán a programas de fortalecimiento y empoderamiento del movimiento asociativo.

Mientras, para actividades de prevención de las violencias machistas en sentido amplio, así como actividades garantes del principio de igualdad en la diversidad, se reservan 60.000 euros.

A pesar de la disconformidad con estos aspectos, tanto Casco como el resto de agrupaciones veteranas que se encuentran en la misma situación presentarán sus solicitudes de subvención. “No nos para ni un cañón”, asegura Sonia García, quien reconoce que espera que las bases contrarias a sus intereses no le impidan obtener alguna de estas ayudas municipales.

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