España estudia soluciones para la situación de los bebés nacidos por gestación subrogada en Ucrania

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La Embajada de España en Kiev trabaja junto a Ucrania para estudiar alternativas que solucionen la situación de las familias españolas que se encuentran en ese país para recoger a un bebé nacido tras un proceso de gestación subrogada. 

El Gobierno dejaba el sábado sin efecto la instrucción a los consulados españoles en los países donde es legal la gestación subrogada de exigir una prueba de ADN que certificara que los menores son hijos de padre español para inscribirlos. 


El Ministerio de Justicia indicaba que anulaba la instrucción de la Dirección General de Registros y del Notariado enviada esta semana “en la que se abría la puerta a la inscripción de niños concebidos en el extranjero por gestación por sustitución mediante la presentación de una prueba de ADN que certificara la paternidad o maternidad de uno de los progenitores”.


Una decena de familias españolas se encuentran en la actualidad en Ucrania esperando inscribir al hijo nacido de un vientre de alquiler, una situación que la Embajada de España en Kiev gestiona junto a las autoridades ucranianas para encontrarle una solución alternativa.


La Embajada “atenderá de manera individualizada a las familias españolas que se encuentran en el país para informarles sobre la legislación vigente y las posibilidades legales, y para ayudarles a buscar la mejor solución posible en estrecho contacto con el Ministerio de Justicia”, explicó el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Derechos 
El Gobierno incidió en que tiene “la obligación de preservar y proteger los derechos de las madres biológicas involucradas en este proceso, independientemente de su nacionalidad, así como de proteger el interés superior del menor”.  En España, los contratos por gestación subrogada son nulos, pero en los últimos años ha habido familias españolas que han viajado el extranjero para tener un niño mediante un proceso de gestación subrogada con una mujer extranjera. 


Exteriores volvió a desaconsejar el inicio de cualquier proceso de gestación subrogada e insistió en que los consulados están sujetos al contenido de la ley de reproducción asistida, en la que se declaran nulos los contratos por gestación subrogada. 

Mientras, las familias españolas que están a la espera de que se reconozca la paternidad de sus bebés nacidos por gestación subrogada en Ucrania recibieron con rabia e impotencia la decisión de anular la instrucción por la que se abría la puerta a la inscripción de los menores con una prueba de ADN. “El Gobierno (español) está jugando con las familias, dejándonos desamparados y utilizándonos para mandar un mensaje negativo a otras parejas españolas que estén considerando la gestación subrogada”, comentó Ana Reyes Rodríguez, que llegó a Kiev junto a su marido en diciembre pasado.


Las familias se consideran víctimas de cambios de criterio y retrasos administrativos, a lo que hay que sumar las dificultades económicas que atraviesan por la dilación del proceso. 

“Solo queremos inscribir a nuestros bebés y volver a España con ellos”, afirmó Amador, quien tras dos meses de espera en Ucrania reconoce haber perdido su puesto de trabajo. 


“Se nos acusa de ser compradores de niños y se nos reprocha no adoptar, pero lo que no se menciona es lo largo y duro que es el proceso de adopción, y lo difícil que es cumplir todos los requisitos para poder aspirar a ser padre adoptivo”, dijo, por su parte,  Ramón Martínez.

España estudia soluciones para la situación de los bebés nacidos por gestación subrogada en Ucrania