Un clásico para aparcar las heridas

Pedro Mosquera, con el trofeo que acreditó al Deportivo como campeón de la edición de 2017 | daniel alexandre
|

Aún colea en el racinguismo el varapalo recibido en el estreno del campeonato liguero de Tercera cuando llega una de las citas más atractivas del verano futbolístico. La celebración de la quincuagésimo séptima edición del Trofeo Concepción Arenal depara el duelo entre el cuadro verde y el Deportivo –20.00 horas, A Malata–. Y, a pesar de ser un duelo desigual por las dos categorías que hay de diferencia entre ambos, la histórica, más que actual, rivalidad entre ambas entidades supone un aliciente para los aficionados de la ciudad naval.
El partido supone para los dos un paréntesis en sus campeonatos ligueros –el Racing viene de empezar el de Tercera con una estrepitosa derrota frente al Somozas y el Deportivo ha saldado sus dos primeros encuentros en Segunda, ambos a domicilio, con cuatro puntos–, así que los entrenadores lo utilizarán para repartir minutos entre sus jugadores. Los lesionados Pablo Rey –por parte racinguista– y Fede Cartabia y Domingos Duarte –por la deportivista– son los únicos que se lo perderán.
Hace ya once años que el Racing no levanta el trofeo de su ciudad y, aunque la ocasión de hoy parece complicada, lo cierto es que el encuentro le brinda al cuadro verde la oportunidad de desquitarse del fiasco de la primera jornada. Más allá del resultado, mostrar un buen nivel será la manera de confirmar todo lo bueno que se ha dicho del Racing de cara a esta temporada. l

Un clásico para aparcar las heridas