FENE-Vecinos de Maniños acuerdan financiar la recuperación del retablo barroco de la capilla de San Pedro

Restauración Iglesia de Maniños
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Los vecinos de Maniños han adquirido la costumbre de contribuir a la conservación del patrimonio de la parroquia con  pequeñas aportaciones que se obtienen mediante la celebración de los denominados “cafés benéficos”. Con este modelo se sufragó la rehabilitación de la ahora conocida como capilla del cementerio pero que hasta la década de los setenta constituyó el único templo de la localidad. La obra, que duró siete años, finalizó en 2007 y poco tiempo después los vecinos financiaron la recuperación de las imágenes de la Virgen del Rosario y de San Antonio y un conjunto de dos ánforas propiedad de la iglesia. 
La recta final de este largo proceso para poner en valor la riqueza local vinculada al culto religioso dio comienzo hace solo unos días y consiste en la intervención, aprobada por Patriminio, para la rehabilitación del único retablo primigenio de la iglesia del Divino Salvador de Maniños. Se trata de un conjunto de unas treinta piezas, situado sobre un altar en cuya parte central se localiza la pila baustimal original de la parroquia, una estructura cóncava realizada en granito que durante años formó parte de la decoración exterior de una vivienda particular.  
El presupuesto de la obra, financiada con dinero de los feligreses, ronda los 8.000 euros. Olga Quintela es la restauradora que está al frente de un proyecto que arrancó tan solo hace unos días con la retirada una a una de las piezas.  
El siguiente paso, actualmente en proceso, consiste en la limpieza de las estructuras que realizadas en madera de castaño dieron lugar a una composición de una cuestionable belleza pero cuya construcción se remonta al siglo XVIII. Es, por tanto, un retablo barroco, dedicado a San Pedro e intervenido con anterioridad, al menos para repintar algunas de las piezas. Los colores utilizados no son los originales, como tampoco son algunos trozos de madera con los que se quisieron remediar los efectos de la carcoma. Para evitar este problema, todo el retablo recibirá un tratamiento preventivo y reposará sobre un suelo de nueva construcción. El anterior, que ya no era el original, se deshace fruto de los parásitos y de la humedad. Una resina especial ayudará, a continuación, a dar consistencia a la madera para garantizar su conservación. 
Los vecinos no dudan en que la finalización de la obra que ahora se acomete será motivo de celebración, tal y como señaló ayer Roberto Santos,  persona que estuvo al frente de los trámites burocráticos que suelen conllevar este tipo de actuaciones. 

Historia
Según el libro de fábrica de la parroquia de Maniños, la capilla de San Pedro, de autor desconocido,  se fundó en 1669 por Pedro Tenreiro “con una misa rezada asemanaria y otras cinco votibas rezadas y una cantada el día de la advocación”. La presencia del escudo familiar en la parte superior del retablo corrobora lo recogido en la documentación. En 1763 aparece una segunda referencia de la capilla en el citado libro. En este caso, se deja constancia de que en 1763 la parroquia de Maniños paga “16 reales y 17 maravedis de velón a Jocobo Mundín polo piso da capela de San Pedro”.  Pedro Tenreiro era cura y fue rector de la feligresía de Santa María de Marozos, distrito de la ciudad de Santiago de Compostela 
En cuanto al retablo principal del templo, en el libro de fábrica también consta que es una obra realizada por Enrique Rodríguez, escultor y vecino de O Puntal (Neda), contratada en 1880 por “3.000 reás” más otros 320 por los planos para la realización de la obra.

FENE-Vecinos de Maniños acuerdan financiar la recuperación del retablo barroco de la capilla de San Pedro