El gobierno socialista cumple un año con un trabajo reconducido por la pandemia

El alcalde de Ferrol, Ángel Mato | D.A
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Con la vista y las acciones puestas ya, por parte de los diferentes partidos, en el 12 de julio, con la celebración de las elecciones autonómicas, los grupos municipales hacen balance del primer año de gobierno socialista, con Ángel Mato a la cabeza.

Un año que ha sido muy diferente a los demás, no solo por el hecho de que vuelva a la Alcaldía un regidor socialista tras ocho años de gobierno de FeC y PP sino por haber tenido que lidiar con una situación histórica y nunca antes vivida, una pandemia mundial con una gran crisis sanitaria y muchas consecuencias sociales para todos los Concellos. En este tiempo se han aparcado temas del día a día para centrarse durante tres meses en la situación vinculada con el estado de alarma, del que ayer salió, como primera Comunidad autónoma, Galicia.

Así, el año de gobierno ha sufrido una “paralización” de algunos asuntos, del mismo modo que otras administraciones, pero el trabajo ha sido, sin embargo, mucho más denso y, sobre todo, realizado con poca previsión por las circunstancias sobrevenidas.

Si en estos meses los grupos municipales han sido un ejemplo del trabajo conjunto, con escasas críticas al ejecutivo local, con el paso del tiempo se ha ido retomando la “nueva normalidad” tanto en la actividad como en la fiscalización por parte de los grupos de la oposición, que comienzan a poner sobre la mesa el modo de trabajar y las decisiones que se están tomando por parte del gobierno local.

Si el ejecutivo ha buscado huir de las disputas y centrarse en el trabajo interno en este año, esa falta de iniciativa, diálogo y acción son cuestiones en las que los grupos de la oposición coinciden como carencias del primer año de gobierno.

Julián Reina (PSdeG-PSOE): “Defendemos Ferrol por riba de disputas políticas”

El fortalecimiento de las relaciones institucionales y la reorganización interna han sido los pilares de este primer año de gobierno, tal y como destacó el portavoz de ejecutivo socialista, Julián Reina. Cuestiones como la incorporación de personal o los acuerdos con Diputación y Xunta en temas como la ampliación del hospital, el saneamiento o la reurbanización de la travesía de Serantes fueron resultado de este trabajo. Destacó, además, la elaboración de unos presupuestos “ambiciosos” pero que se van a tener que repensar por la pandemia. Reina indicó que han avanzado en “contratos de importancia vital para Ferrol, como é o caso do servizo de axuda no fogar, que prevemos someter ao pleno proximamente, os de xardíns e de mantemento viario, que se tramitarán a continuación, ou o de recollida de lixo, pendente dende hai un lustro”. Valoró, además, la “disposición e lealdade institucional dos grupos, cos que se traballou coordinadamente durante a crise do Covid-19” y que permitió medidas como beneficios fiscales, repartos de material o atención de necesidades sociales. Todo esto fue posible, indicó Reina, por tener un alcalde que “defende a Ferrol por riba da disputa política”.

José Manuel Rey (PP): “Dimos un margen nunca visto para aprobar proyectos”

“Cero inversiones, sin presupuesto, sin iniciativas y con grandes necesidades sociales, así está la ciudad”. El portavoz popular, José Manuel Rey, resumía así el primer año del mandato socialista, capitaneado por Ángel Mato. Rey recordó que los principales servicios como la recogida de basura, limpieza viaria, mantenimiento de zonas verdes y conservación de viales siguen sin contrato, al igual que el punto limpio, el servicio de ayuda a domicilio, el de comedor escolar o el mantenimiento de colegios. “Queremos una ciudad limpia, con los servicios que se merece, con atención personalizada a los ferrolanos que peor lo pasan, un Ferrol participativo que recupere el Consello escolar municipal, que demuestre su apoyo a las entidades abonando los convenios nominativos, que retome el plan de intervención socio-comunitario en Recimil y no recorte en las políticas de conciliación”, indicó el portavoz popular. Resaltó también que durante este tiempo su grupo municipal ha mostrado “lealtad y apoyo”, señalando que “pasamos con humildad a la oposición y no paramos de ofrecernos, proponer y abstenernos para que pudiesen salir proyectos, dando un margen nunca visto”.

Jorge Suárez (FeC): “Mató é o protagonista do Traxe novo do emperador”

El portavoz de FeC, Jorge Suárez, calificó el primer año de gobierno como “unha enorme decepción”. Recordó que apoyaron al alcalde sin formar parte del gobierno “por diferencias insalvables” que siguen evidenciándose y que convierten al regidor en “unha réplica do protagonista do “Traxe novo do emperador”, todos saben que vai espido, salvo el mesmo e a súa cohorte de aduladores”. Para FeC, las prioridades de Mato siguen sin materializarse: “Hai máis servizos sen contrato e o convenio de Defensa segue sen asinarse, non hai interlocución co Goberno, nin co tecido social”, indicó. Además, recuerda que la licitación de obra se debe a herencia de FeC con obras como Armas, Recimil, mercado de Caranza, pasarela de Santa Mariña o POS, sin nada nuevo. Suárez ve, además, “revanchismo” en la desaparición de programas que funcionaban o proyectos previstos y anima a Mato a “saír do búnker, que se mire no espello e vexa que está espido, e que atenda a maioría social e política saíndo da ataraxia e catatonía”. Sus críticas eximen a dos ediles, Eva Martínez y Maite Deus, “cun balance positivo, no seu desenvolvemento programático e na accesibilidade e procura da cooperación”.

Iván Rivas (BNG): “O goberno é conservador, submiso e aparencial”

El portavoz el BNG en el Concello, Iván Rivas, calificó de “submiso, conservador e aparencial” al ejecutivo de Mato. El primer término lo defiende señalando que “nun contexto de crise como o actual Ferrol non recibiu un só euro do Estado desde o 1 de xaneiro. O goberno local non só permaneceu en silencio senón que insiste en ocultar a realidade tributaria do concello. O seu voto en contra diante da moción do BNG para que Defensa, Porto ou Emafesa abonen as obrigas que teñen co concello así o evidencia”. La demanda social de espacios públicos para las personas reflejado con la crisis de la Covid-19 hace que Rivas califique de “conservadora” la actuación del gobierno que “votou en contra da proposta do BNG para facer permanentes as limitacións de tráfico introducidas no confinamento, avanzando no proceso de peonalización”. Asimismo, se trataría, para el BNG, de un gobierno de apariencias, porque “mentres os grandes debedores non pagan, desbotouse apostar por unha verdadeira política social e redistributiva”. Rivas criticó el voto en contra del PSOE a “introducir axudas directas e a anulacións de taxas sobreestimadas do lixo ou a depuración á veciñanza con dificultades económicas”.

El gobierno socialista cumple un año con un trabajo reconducido por la pandemia