Comienza el desarrollo de un plan sociocomunitario para Recimil

Recimil
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Del mismo modo que en su día se hizo con el barrio de Caranza, pero teniendo en cuenta que se trata de zonas con peculiaridades diferentes, Recimil contará con su propio Plan de Intervención Sociocomunitario.
El Concello ya ha comenzado a trabajar en él, con un horizonte a largo plazo, y de forma paralela al proceso de regularización de viviendas que también se está llevando a cabo.
La comisión de Benestar Social abordó ayer este plan, en el que tomarán parte todas los grupos municipales y que ha echado a andar con la celebración de las primeras mesas de trabajo. Estas pretenden agrupar a los diferentes colectivos del barrio, para realizar su propio diagnóstico y analizar lo que consideran sus necesidades. Habrá, de este modo, como explicó la edila Rosa Martínez, mesas de participación con técnicos de las diferentes áreas –los problemas de seguridad y convivencia son algunos de los ya detectados en este barrio–, de entidades sociales radicadas en Recimil, con comerciantes y vendedores del mercadillo, con el centro educativo, entidades sociales, parroquias etc. para diagnosticar con qué se cuenta y qué se necesita.
Los resultados de las mesas se analizarán posteriormente en una comisión de seguimiento, que tendrá una periodicidad aún por fijar, en la que estarán representados políticos, técnicos y vecinos implicados en la vida diaria, con el fin de establecer estrategias integradas para garantizar compromisos de actuación en el barrio y más allá del color político de quien gobierne.
Se trata, indicó Martínez, de un trabajo transversal, que se pilota desde servicios sociales y que estará coordinado por un técnico municipal, que participó, además, en el nacimiento y desarrollo del plan comunitario de Caranza.
Para la elaboración de este Plan de Intervención Sociocomuntaria no se establecen unos plazos, ya que el ritmo lo marcará la propia comunidad. Se intentará dar respuesta a las necesidades con el único objetivo de mejorar la calidad de vida y normalizar el barrio, integrándolo al completo en la ciudad, pero para eso, se requiere la participación de todos los afectados en uno y otro extremo. La edila explicó que, si bien habrá que actuar específicamente en personas con algún problema de riesgo de exclusión, las entidades y el vecindario sin necesidades deberá también implicarse como agentes activos en esta actuación conjunta que, evidentemente, también pasa por la regularización de las viviendas, dando legalidad a quienes lo habitan.

diagnóstico
Aunque todavía está dando sus primeros pasos, el plan sociocomunitario cuenta ya con algún diagnóstico de cómo es Recimil. Se trata de un barrio multicultural, en el que viven muchas personas gitanas –el Concello desconoce el número de residentes de esta etnia– y también alguna de otras nacionalidades –un total de 35 de procedencias tan diversas como Argentina, Cuba, Colombia, Marruecos, Rumanía o Senegal, entre otras– . La idea es que “lo diferente es rico a nivel cultural”, por lo que habrá que tener en cuenta todas las necesidades y culturas a la hora de actuar o de programar actividades.
Asimismo, se trata de un barrio con muy buenas comunicaciones, próximo al centro de salud, con un centro educativo, un mercadillo propio, dos entidades vecinales, varias asociaciones ubicadas en la zona y espacios públicos de interés. El plan analizará estos recursos y si hay necesidad de otros así como el aprovechamiento general de todos estos espacios.
En este sentido, en Recimil existen problemas denunciados de convivencia y seguridad o la ocupación de su plaza pública por un grupo que impide que se aproveche como espacio de socialización del barrio. Estas y otras muchas cuestiones serán debatidas en el marco de la elaboración de este ambicioso plan social. n

Comienza el desarrollo de un plan sociocomunitario para Recimil