FIMO gana protagonismo deportivo para paliar la carencia de instalaciones

El recinto de FIMO ha ido perdiendo parte de su uso en los últimos años Jorge Meis
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La carencia de instalaciones deportivas municipales suficientes para albergar el volumen de actividad que generan los clubes afincados en la ciudad es una de las grandes lagunas del entramado deportivo local.
De las xxx entidades y clubes de las que el Concello tiene registro, buena parte de ellas desarrollan su trabajo a cubierto y hace tiempo que los cuatro pabellones con los que cuenta Ferrol –A Malata, Esteiro, El Ensanche y Caranza– se quedaron pequeños para satisfacer sus demandas. Abrir las instalaciones deportivas de los diez centros educativos públicos de la ciudad y la Casa do Deporte a entrenamientos y competiciones palió en su momento esta situación. Sin embargo, la buena salud del deporte local, que acumula practicantes a todos los niveles competitivos y grupos de edad ha ocasionado que el problema se reavivase en los últimos años.
La inmensa mayoría de los niños de la ciudad han hecho de la práctica deportiva un complemento de su formación, nacen nuevos clubes en disciplinas ya existentes, Ferrol se abre a otras prácticas hasta ahora desconocidas y no hay sitio para todos. El tira y afloja para obtener horas de entrenamiento en las instalaciones municipales ha llegado a enfrentar a entidades entre sí.
Desde hace tiempo, y más desde que sus instalaciones languidecen en su uso original como recinto ferial, se planteó la posibilidad de convertir FIMO en un nuevo baluarte para el deporte municipal. Un uso para el cual ya se ha dado los primeros pasos, al incluir tres de sus pabellones y el vestíbulo en la última convocatoria municipal para la utilización de instalaciones polideportivas y pistas escolares del Concello.
La iniciativa pondrá a disposición de los clubes más de 250 horas semanales destinadas en su mayor parte a entrenamiento y competiciones de fútbol sala, minibasket y baloncesto homologadas hasta Segunda División. Aunque también se recoge su uso para la práctica de gimnasia rítmica y deportiva y se reserva también la posibilidad de dedicarla o otras disciplinas. Un volumen de tiempo que permitirá aliviar considerablemente las demandas aunque, como desde el propio Concello reconocen, eche a andar con algunas limitaciones, lo que ha levantado reticencias entre algunos clubes.

Carencias
El proyecto, que cobró forma bajo la dirección del anterior edil de Deportes, el socialista Bruno Díaz, padece a día de hoy algunas carencias en cuanto a los plazos de asignación y dotación de las dependencias.
La modificación de crédito presentado por el gobierno en un pleno extraordinario a finales de septiembre recogía una partida destinada a dotar a estos tres pabellones del material necesario y habilitar las instalaciones para su uso deportivo. Sin embargo, el “no” del PSOE y del PP obligó a variar la formulación del documento y, finalmente, esa dotación económica se “cayó” de la variación en los presupuestos que sí salió adelante.
Esta circunstancia ha obligado al grupo de trabajo que ahora dirige Suso Basterrechea a “reciclar” material de otras instalaciones con la esperanza de que en futuras partidas municipales se le asignen fondos para colocar más calderas, mejorar los tres vestuarios existentes y construir alguno más o adquirir material nuevo. Mientras tanto, se ha realizado un “lavado de cara” mínimo para adecentar unas instalaciones que desde el ente municipal se reconoce que no son las ideales, pero que sí cumplen su papel para descongestionar de entrenamientos otros pabellones.
Otra de las barreras con las que se topa la iniciativa, al menos este año, es la presentación tardía de una convocatoria que habitualmente está resuelta a principios de septiembre y que este año, por motivos burocráticos todavía está en proceso y se retrasará más de dos meses respecto a lo habitual, lo que ha obligado a que estos primeros meses de curso se prolongue las concesiones del pasado ejercicio. Si los clubes ya son reticentes a variar el lugar en el que venían entrenando en los últimos años, hacerlo además con la temporada ya en marcha es un contratiempo a mayores.
Muchas entidades se han interesado por conocer el estado de las nuevas instalaciones pero, como el proceso está todavía en marcha, desde el área municipal de Deportes no pueden evaluar con datos objetivos cómo calará la medida entre los clubes. En cualquier caso, valora muy positivamente abrir FIMO a nuevos usos y que el deporte contribuya a poner de nuevo en valor unas instalaciones que están desaprovechadas.
Además, se insiste en que en ningún caso esta nueva vertiente entrará en conflicto con otros usos habituales. n

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