Los análisis no permiten determinar la causa de la muerte de cien terneros y vacas en A Capelada

A CAPELADA,CEDEIRA
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Alrededor de un centenar de reses muertas, entre vacas y terneros, es el balance de un episodio ocurrido en los montes de A Capelada, entre Cedeira y Cariño, en los pasados meses, al que, por el momento, no se ha encontrado explicación. Los animales pertenecían a propietarios de la zona, tanto particulares como de sociedades, y también se vieron afectados los que andan libremente por la sierra de A Capelada, fuera de los pastizales.
Según la información facilitada ayer por la Consellería de Medio Rural e do Mar a este periódico, el pasado día 6 se realizó una necropsia con toma de muestras oficial sobre un ternero de tres meses de edad que había muerto el día anterior sin sintomatología previa. La intervención se realizó en una explotación que presentara varias bajas de animales menores de un año.
Las muestras fueron analizadas en el Laboratorio de Sanidade e Produción Animal de Galicia (Lasapaga), comprobándose la existencia de lesiones inespecíficas en distintos órganos y formas parasitarias en el tejido pulmonar y en otros, sin hallazgos relevantes en cuanto al origen concreto de la enfermedad, ya que las lesiones observadas pueden presentar una etiología multifactorial.
La Xunta añade que las últimas informaciones aportadas desde el Servizo Provincial de Gandería de A Coruña, de fechas 11 y 20 de agosto, refieren que desde que los animales fueron vacunados y medicados no se produjeron más bajas, siendo la última la del ternero al que se le tomaron las muestras.
Indica, asimismo, que desde el día 5 de agosto únicamente hubo algún caso de terneros con síntomas respiratorios que respondieron favorablemente al tratamiento veterinario.

afectados
La muerte de reses afectó a la práctica totalidad de propietarios de la zona, en unos montes y praderas en las que pastan algo más de mil ejemplares, entre vacas y terneros.
Según la información recogida al respecto por este diario, una sociedad que cuenta con más de un centenar de cabezas perdió casi una cuarta parte, principalmente terneros, en poco más de un mes. A otros con explotaciones más reducidas les murieron veinte, diez, ocho... En conjunto, se estima que el número de reses muertas se acerca al centenar.
En algunos casos los animales morían de forma fulminante de un momento para otro, sin síntomas previos, y en otros estuvieron mal hasta tres días.
Sospechan que pudo tratarse de una neumonía, porque los animales parecían tener problemas respitarios, pero con certeza desconocen lo que les ocurrió a sus reses.
Se desconoce si el hecho de que las muertes parasen tras haber procedido a la vacunación de toda la cabaña se debe al propio medicamento en sí o es que lo que quiera que les ocurrió ya dejó de hacerles daño.

Los análisis no permiten determinar la causa de la muerte de cien terneros y vacas en A Capelada