Un gran paso repleto de sufrimiento

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La permanencia está un poco más cerca para O Parrulo gracias a la victoria con la que resolvió ayer el partido que lo enfrentó al BeSoccer UMA Antequera, un rival que de todas formas vendió su derrota cara. Muy cara. El equipo ferrolano, sin embargo, derrochó perseverencia y capacidad de sufrimiento para sumar tres puntos que le permiten ver las cosas con bastante más claridad.

Es por el camino del control por el cual O Parrulo aspira a asegurar su continuidad en la máxima categoría. Así que, a pesar de que empezó el partido con fuerza, coleccionado llegadas más o menos claras sobre le portería del BeSoccer UMA Antequera, en todo momento el equipo ferrolano quiso que su portería pasase el menor de los peligros. Y lo consiguió durante muchos minutos ante un rival que tampoco demostró demasiados argumentos para romper este empate inicial.


El paso de los minutos, y el consiguiente cansancio, hizo que el encuentro se descontrolase un poco. A O Parrulo, por una parte, le costaba más encontrar los espacios por los que provocar daño al rival –en las acciones a balón parado, sin embargo, pareció hallar un camino por el que generar peligro–. Y al cuadro malagueño, aunque se acercó con más peligro a la meta rival de lo que había hecho al principio, la presencia de Illi se convirtió en un obstáculo demasiado grande para estrenar su cuenta.

Pero cuando el partido se encaminaba al descanso con la sensación de que iba a llegar con el empate inicial, un detalle puntual –una jugada a balón parado– permitió a O Parrulo llegar con ventaja el receso. Un saque de banda de Adri fue remachado a gol por Rubi Lemos para poner al equipo ferrolano en ventaja en el marcador.
Comenzó la segunda parte con el descontrol que tan mal le sienta el equipo ferrolano, a pesar de que en esta ocasión lo favoreció a través de un penalti transformado por Adri que parecía dejar el resultado más que encarrilado. La renta incluso pudo ser mayor si el larguero no le impidiese, pero lo que parecía claro es que el encuentro estaba controlado.


Sin embargo, ni un minuto tardó el BeSoccer UMA Antequera en demostrarle a O Parrulo que los partidos duran cuarenta minutos. En menos de setenta segundos, el cuadro malagueño restableció la igualada y dio la sensación de estar pasándole por encima a un equipo local que, sin embargo, cuando peor estaba tuvo la suerte gracias a un rebote que, marcado por Attos, volvió a poner en ventaja a los de casa.

A O Parrulo ya no le escapó el control de la situación y, con sufrimiento, mantuvo la portería segura de los intentos de su rival, mientras que Attos marcó un nuevo tanto, el que fue de la sentencia definitiva.

Un gran paso repleto de sufrimiento