Casi un tercio de los desempleados en la comarca tienen más de 50 años

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El 31,6% de las personas inscritas en las comarcas de Ferrol, Eume y Ortegal como demandantes de trabajo en el Servicio Público de Empleo Estatal –SEPE– tienen más de 50 años. En concreto son 5.707 del total de 18.064 que reveló esta semana el antiguo INEM en la estadística correspondiente al mes de julio.
El impacto del paro en este segmento de la población es mucho menor que en el de los menores de 35 en el conjunto del Estado, pero no así en ciudades como Ferrol, en las que el número de desempleados de más de 40 supera –2.415 personas– a la población juvenil –2.107–.
Los expertos en el mercado laboral y los técnicos de los sindicatos introducen un elemento diferencial clave entre estos dos colectivos para explicar la “profunda preocupación” existente en lo que respecta a los desempleados de más de 50: el margen de maniobra. La posibilidad de reciclarse, de ampliar su formación o de valorar la posibilidad de emigrar se reduce drásticamente en este sector de edad. Además, las cargas familiares que no tienen por lo general los parados en edad juvenil y la sucesiva revisión a la baja de las prestaciones y los subsidios colocan a este segmento de la población en una situación muy complicada.
“Es muy difícil”, apunta Jesús, un parado de 54 años que  perdió en 2011 el trabajo en el que había estado trabajando durante los últimos 17 años, “porque en muchas empresas piden gente joven que son menos exigentes con las condiciones laborales que les ofrecen”.
La crisis del naval y su honda repercusión en las compañías auxiliares ha mandado para casa a un buen número de trabajadores mayores de 50 años, con hasta tres décadas de experiencia en su sector. Cuando finalicen la prestación por desempleo y pasen a cobrar el subsidio todavía les quedará un largo camino por recorrer hasta una jubilación que cada vez se aleja más.
“Teño un fillo que tamén está no paro”, señala Andrés, “que se está formando e que vive con nós... Pero se eu estou se traballo e teño persoas ao meu cargo, a quen lle pido axuda?”.
La decisión de cerrar de una de las auxiliares históricas del naval, Atenasa, pondrá en esta misma tesitura a un grupo de trabajadores que ya han cumplido 50 años. Sus expectativas se centran ahora en la llegada de carga de trabajo y la posibilidad de reengancharse a un mercado laboral más exigente, más competitivo y con peores condiciones. n

Casi un tercio de los desempleados en la comarca tienen más de 50 años