Cinco de los once acusados de un delito contra la salud pública –en la modalidad de tráficos de géneros corrompidos– en el marco de la operación “Capacho” han sido condenados a penas de cárcel de entre un año y dos años y medio por recolectar y comercializar vieiras tóxicas sin cumplir con los controles sanitarios.
Así consta en la sentencia dictada por la titular del juzgado de lo penal número 1 de Ferrol tras la Operación Capacho, desarrollada en la comarca de Ferrolterra en junio de 2011 y que fue juzgada la pasada primavera en la Audiencia Provincial de A Coruña por motivos de espacio.
En la resolución, los considerados cabecillas del grupo, H.M.F.B. y J.M.R.S, han sido condenados a dos años y seis meses de prisión, una multa de 1.620 euros e inhabilitación para cualquier profesión o industria relacionada con el marisqueo o la comercialización de marisco durante cinco años.
Además, los acusados R.C.T y J.A.L.P, han sido condenados a dos años de cárcel, así como a multas de 1.620 euros e inhabilitación durante cuatro años, mientras que al último de los condenados, F.J.V.F, se le imponen doce meses de prisión, 1.080 euros de multa e inhabilitación por tres años para las mismas actividades.
Los otros seis investigados en esta trama, tres hombres y tres mujeres –entre los que había hosteleros, una cocinera o una vendedora ambulante–, han sido absueltos de los delitos de los que se les acusaba.
una tonelada
La operación “Capacho”, que fue desarrollada por la Guardia Civil, logró desarticular tras varios meses de investigación a una banda que se dedicaba a extraer vieiras en la ría de Ferrol para posteriormente entregarlas a distribuidores y restaurantes. Todo ello, sin haber sido sometidas a ningún tipo de control sanitario y sin pasar por el proceso de eviscerado, por lo que contenían la toxina ASP (amnésica), lo que entraña graves riesgos para la salud humana. Tras la investigación, se estimó que se llegaron a comercializar por este método más de una tonelada de este molusco.
Según la sentencia dictada por el juzgado ferrolano, se da por hecho que los dos condenados a dos años y medio de cárcel lideraban una banda que se dedicaba a recolectar las vieiras en aguas de la ría de Ferrol, valiéndose, para ello, de dos lanchas y equipos de buceo, además de disponer de un local en donde almacenaban este molusco.
Además, eran los responsables de su posterior distribución por diversos puntos de Galicia, incluidos restaurantes de A Coruña y Santiago.
Precisamente, otros dos de los condenados –a dos años de cárcel– ejercían como camareros en sendos restaurantes de ambas localidades. Así, R.C.T, del desaparecido Restaurante Vilas de Santiago, fue sorprendido viajando en un turismo con los otros dos condenados cuando transportaban en cinco capachos 802 ejemplares de vieira.
Asimismo, según la sentencia, J.A.L.P, también adquirió centenares de unidades de este molusco bivalvo destinado a dos restaurantes situados en el casco antiguo de A Coruña.
Por último, F.J.V.F había sido localizado en un control de carretera por la Guardia Civil de Tráfico con uno de los líderes del grupo cuando transportaban en una furgoneta unos 90 kilogramos de vieiras, todas ellas afectadas por la toxina ASP, y repartidas en cinco capachos.