El comercio de Distrito Oza denuncia de la falta de apoyo municipal contra la doble fila y para limpiar el barrio

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El comercio de Distrito Oza sigue muy vivo aunque en la avenida del mismo nombre, antes General Sanjurjo, se acumulen los locales sin inquilino. Pero si los empresarios sobreviven a la retracción del consumo en A Coruña no es precisamente porque cuenten con apoyo institucional, porque de hecho la asociación que los agrupa denuncia que padecen la falta de limpieza, una doble fila que ha ido a más por culpa del carril bici, calles mal asfaltadas y menos seguridad de la que querrían. Por ello, piden más atención para mejorar la zona y hacerla más atractiva para los clientes. 

A cualquiera que pasee de manera habitual por la avenida de Oza la existencia de muchos bajos comerciales sin vida le desanima y hace pensar que el tejido empresarial está apagado en el entorno pero la realidad es distinta. Lo afirma la presidenta de la Asociación de Comerciantes Distrito Oza, Andrea Pérez, que cuenta que en los últimos meses han ido “abriendo bastantes por la calle de la Merced, la Concordia o la avenida del Pasaje”, por poner solo algunos ejemplos, dado que ahora el colectivo ya no abarca hasta A Gaiteira. Pero igual que tienen buenas noticias, tienen reproches por la falta de colaboración municipal para la dinamización de los establecimientos de proximidad.

Este año no se plantean hacer ninguna gran actividad porque tuvieron que devolver la subvención del Ayuntamiento del año pasado y, además, padecen “todo tipo de problemas”. Pérez y sus compañeros están especialmente preocupados por “la doble fila” que se repite en muchas calles, tanto como consecuencia del carril bici como de la ampliación de algunas aceras. “Tenemos las carreteras llenas de baches pero antes se arreglan las aceras: deberían arreglar todo a la vez”, destaca, e incide en que, aunque están a favor de la movilidad en bicicleta, “hay que pensar también en la gente que viene en coche” y habilitar aparcamientos.

Fuga de clientes
Ante la falta de plazas suficientes, afirma que la doble fila que ya era habitual ha ido a más y que otros clientes de siempre “ya no vienen por el barrio porque no tienen dónde aparcar”. 

Para los asociados este es un foco de tensión, pero también critican que “el Ayuntamiento no hace nada por mejorar la zona en cuanto a la limpieza”. Los propios dueños son los que han tenido que retirar excrementos en algunas ocasiones y las malas hierbas que crecen frente a sus puertas prácticamente siempre. Igualmente ven que la presencia de plagas de moscas en los árboles en algunas zonas perjudican la visión que tienen los clientes.

Según le han trasladado a la presidenta otros empresarios del entorno –dado que ella llegó hace relativamente poco al barrio– hay quien echa en falta “las patrullas locales que se hacían caminando y que daban más seguridad porque sin ellas los robos aumentan y también los billetes falsos que entregan”, si bien no le han comentado que haya cifras demasiado alarmantes.

Sostienen, simplemente, que el paseo de los agentes actuaba de advertencia. Las quejas se acumulan porque echando la vista atrás también se ven abandonados en el reparto de arcos decorativos navideños.

El comercio de Distrito Oza denuncia de la falta de apoyo municipal contra la doble fila y para limpiar el barrio