Dastis cree que “alguien en el Reino Unido está perdiendo los nervios”

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El ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, dijo ayer que “alguien en Reino Unido está perdiendo los nervios” en relación a Gibraltar y que “la tradicional flema británica brilla por su ausencia”, después de que un parlamentario conservador dijera que su país irá a la guerra si hace falta para defender el Peñón.

Dastis participó ayer en un desayuno del Foro Cinco Días en el que se refirió a Gibraltar después de que varios políticos británicos, incluida la primera ministra, Theresa May, se mostraran decididos a defender a los británicos que viven en el Peñón.

Como Argentina

La controversia se agudizó después de que el antiguo líder conservador británico Michael Howard declarara el domingo que con Gibraltar May sería igual de firme que Margaret Thatcher, que en 1982 envió una fuerza militar para defender las islas Malvinas tras la ocupación argentina.

“Howard no dijo exactamente eso”, señaló Dastis y apuntó, no obstante, que “traer a colación situaciones pasadas con las Malvinas es un poco sacado de contexto” y señaló también que el Gobierno no tiene que dedicarse a responder a “observaciones” que políticos “de ahora o de el domingo en Reino Unido hagan sobre este particular”.

Dastis apostilló: “Me parece que alguien en Reino Unido está perdiendo los nervios pero no hay ninguna base para ello”.

Para limar asperezas en este asunto, aunque ya estaba prevista desde hace unos días, Dastis mantuvo anoche en Madrid una cena con el ministro británico para la salida de la UE, David Davis, a quien trasladó que la posición negociadora respecto a Gibraltar es la del borrador del Consejo, que condiciona la aplicación del pacto del Brexit en el Peñón al acuerdo bilateral.

Además, el ministro reiteró a las autoridades británicas que los primeros temas que deberán abordarse en las negociaciones del Brexit serán los derechos de los ciudadanos y las obligaciones financieras que Reino Unido tiene con la Unión Europea, informaron fuentes diplomáticas.

Dastis, se reunió en la noche del domingo en Madrid con el negociador británico para el Brexit, Davis Davis, en un encuentro fijado desde antes que se conociera la fecha en la que el Gobierno británico invocó el artículo 50 del Tratado de la UE con el que se ha iniciado el proceso de divorcio.

Una portavoz del departamento que dirige Alfonso Dastis precisó que los dos ministros no hablaron en detalle sobre los efectos del Brexit en Gibraltar, sino que se limitaron a reiterar sus posturas conocidas al respecto.

En el caso de España, Dastis reiteró que la posición negociadora del Gobierno es la que refleja el borrador de orientaciones redactado por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y que condiciona a un acuerdo previo entre el Reino Unido y España la aplicación en el Peñón de cualquier acuerdo entre el Reino Unido y la UE sobre su relación futura.

A la espera

El Gobierno británico no aclaró aún si está dispuesto a entrar en una negociación bilateral con España al respecto y se limitó a indicar que se mantiene a la espera de que el borrador europeo para las directrices de negociación sea aprobado formalmente por los 27 Estados miembros en una cumbre el 29 de abril. Lo que por el momento sí rechazó es entrar en un proceso de negociaciones con España en torno a la soberanía del Peñón en contra de los deseos de los gibraltareños.

Apoyo de Bruselas

El negociador europeo, Michel Barnier, cuenta con la confianza “total” del Gobierno español para conducir el proceso, le insistió Dastis, que expresó también su convicción de que la negociación será “secuencial” y comenzará con dos temas: la situación en la que quedarán los ciudadanos europeos residentes en Reino Unido y los británicos en el resto de los 27 Estados miembros, y las obligaciones financieras que Reino Unido tiene con la Unión, como su contribución al presupuesto.

Dastis manifestó la “firme voluntad” de mantener los derechos de los ciudadanos, a los que se debe garantizar un “buen trato”, tanto si se trata de los europeos en Reino Unido como a los británicos en la UE, ya que España defienda abordar esta cuestión bajo el principio de reciprocidad, añadieron las mismas fuentes. l

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