La Policía Local comenzará a revisar la legalidad de las terrazas desde enero

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Urbanismo prevé concluir en enero la tramitación de las autorizaciones para instalar terrazas en la vía pública. Se han presentado 168 solicitudes y, de ellas, 40 se concedieron provisionalmente en verano y Semana Santa, y las otras 128 están pendientes de que se complete el procedimiento (en algunos casos se precisa más documentación por parte de los hosteleros). Ninguna tiene la autorización completa porque, como mínimo, falta la notificación de las tasas. Cuando se supere este proceso, la Policía Local comenzará a inspeccionar estos elementos para comprobar que se ajustan a la norma e, incluso, que no se hayan instalado sin permiso.
La concejala María Fernández reconocía ayer que la ordenanza es “abierta” y da pie a la interpretación, pero desde la comisión especializada se ha intentado establecer un criterio, compartido con la Policía, para evitar incumplimientos flagrantes. “Es diferente la plaza de Ultramar que el barrio de A Magdalena. Estamos haciendo unos esquemas tipo para zonas como Amboage o la plaza de Canido, con una distribución estipulada por nosotros para que no haya ocupación excesiva del espacio público y salga ganando la ciudad”. La edila de Urbanismo es “partidaria de la diversidad y de la variedad”, pero “hay que conservar el ornato público y no podemos permitir determinadas instalaciones con esos faldones laterales de plástico que a veces dan una imagen de la ciudad que no es positiva”.
La Policía Local se ha incorporado a la comisión de terrazas “para que sepan de primera mano la interpretación por parte de los técnicos y ellos puedan también aportar sus criterios de ocupación de la vía pública”. Así, “va mucho más ágil la comisión y la revisión de los expedientes”.
Ve Fernández Lemos “buena voluntad” por parte de los hosteleros, aunque “se están relajando un poco y tenemos ya que intentar arreglar ese tema”.

posibles sanciones
La revisión del cumplimiento de la norma, después de que se notifiquen todas las situaciones, conllevará un apercibimiento cuando se salten la ordenanza, e incluso una sanción si no se cumplen los requisitos.
La instalación de terrazas en la vía pública es foco de innumerables quejas, tanto por parte de los hosteleros afectados por la ordenanza como de los vecinos, que en numerosas ocasiones consideran excesivo el espacio que estas instalaciones “roban” a los viandantes. El objetivo del gobierno municipal es poder compatibilizar la dinamización económica y de ocio que suponen (en verano se llegan a cortar calles al tráfico para facilitar este espacio de esparcimiento privado) con el disfrute de las zonas peatonales por parte de los ciudadanos.

La Policía Local comenzará a revisar la legalidad de las terrazas desde enero