Un amigo y un servicio de emergencias al otro lado del hilo telefónico

Cruz Roja Teleasistencia
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Mañana se celebra el Día Internacional de las Personas Mayores, un colectivo que cada vez tiene un  papel más relevante en la sociedad y al que administraciones y las entidades quieren prestar una especial atención. 
Apoyar a estos mayores para que puedan tener una vida independiente y autónoma el mayor tiempo posible pero asegurándose de que siempre estarán atendidas es uno de los objetivos del servicio que Cruz Roja pone a disposición a través de la teleasistencia.
Hace 25 años que Ferrol, junto a la ciudad herculina, se convirtió en pionera de la teleasistencia de Cruz Roja en Galicia y de los cuarenta usuarios con que se inició la atención telefónica a domicilio, Cruz Roja comarcal puede ahora presumir de atender a 882 personas.
Un total de diez municipios, aunque con mayor incidencia en la ciudad naval, están atendidos por la teleasistencia a través de un servicio que funciona ininterrumpidamente 24 horas y que atiende al usuario con tan solo presionar un botón de un dispositivo que puede llegar a salvar vidas.
El sistema es idóneo para personas mayores que viven solas o cuyas familias pasan mucho tiempo fuera de casa. El usuario se siente tranquilo porque sabe que si algo le sucede la atención será inmediata y sus familias o seres queridos también porque su presencia no se hace imprescindible para garantizar que el mayor tenga la atención que requiere.
El sistema de funcionamiento no puede ser más sencillo. Se instala una terminal –es como un dispositivo similar a un teléfono– en el domicilio y se proporciona al usuario un colgante con un pulsador. Ese deberá ser el compañero inseparable del mayor siempre que se encuentre en su casa, cuando duerma e incluso cuando se duche, ya que puede mojarse sin que se estropee. 
De este modo, cualquier caída, desvanecimiento, accidente o miedo que sienta el usuario podrá ser compartido automáticamente, solo con presionar el botón, por un operador que lo pone de forma inmediata en contacto con el servicio de emergencias oportuno (ya sea médico como bomberos, 061 o policía). No es necesario descolgar ningún auricular, ya que una vez que se apriete el colgante se puede hablar desde cualquier espacio de la vivienda y ser oído desde la central.
La persona usuaria de la teleasistencia tendrá unos números telefónicos de referencia para que desde este servicio de Cruz Roja se pueda contactar con el familiar o amigo e incluso acceder a la vivienda en caso de ser necesario.
Con la teleasistencia desaparece la soledad y el miedo, tal y como reconocen y como lo valoran los usuarios y sus familiares.

acceso
Al servicio de teleasistencia se puede acceder por varias vías. Una de ellas es la contratación particular del servicio, que supondrá un coste por enganche y conexión de 36 euros el primer mes y de 24 por alquiler y mantenimiento, en lo sucesivo. Pero tanto concellos como Xunta tienen rubricados con Cruz Roja convenios que permiten el empleo del servicio de forma más económica e incluso gratuita. Así,  se puede acceder a la teleasistencia a través del Ayuntamiento que tiene un acuerdo con Cruz Roja, lo que implicaría gratuidad o coste de unos cinco euros mensuales o por medio de la Xunta, correspondiendo las ayudas en este caso a la aplicación de la ley de dependencia.
La mayoría de los usuarios, como se e explica desde la asociación comarcal de Cruz Roja, son personas mayores que viven solas o que no tienen compañía en buena parte del día y el 90% son mujeres, aunque hay incluso matrimonios que comparten el servicio. 

Un amigo y un servicio de emergencias al otro lado del hilo telefónico