El Concello recabará “casa por casa” los datos para el censo de vecinos de Recimil

Bajos Calle Ares 4 en Recimil
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El Concello de Ferrol quiere evitar que el barrio de Recimil se convierta en “un gueto” –en palabras de la edil de Bienestar Social, Beatriz Sestayo– y, por el contrario, sea un ejemplo de “recuperación urbanística, social y de rehabilitación”. Por ello, como parte de su apuesta electoral para dar una respuesta integral a los problemas trasversales que padece este emplazamiento, desarrollará un plan de acción que estará coordinado por una comisión interdepartamental. Ayer, en la comisión informativa de este área, se sentaron las bases para crear este equipo de trabajo en el que también se incluirán representantes de Educación, Urbanismo y Obras, Seguridad y Patrimonio Histórico –al tratarse de un Bien de Interés Cultural–.
La acción arrancará en el mes de octubre y en su primera fase, que se prologará hasta diciembre, se centrará en la elaboración de un censo de convivencia, pero también de propiedad para, en el caso de este último abrir las puertas a la regularización jurídica de los vecinos. 
Los datos que actualmente se manejan son a todas luces confusos, pues no hay una concordancia con la información de convivencia recabada por la Policía Local y la que obra en poder de Servicios Sociales o la que manejan los centros educativos. Para “aclarar” la situación, efectivos de la policía y personal técnico del Servicios Sociales se trasladarán al barrio para, puerta por puerta, conocer de primera mano la situación de las familias para posteriormente contrastarla a todos los niveles.
Aunque en primera instancia no es el objetivo, el trabajo coordinado con la comunidad escolar servirá también para abordar problemas de absentismo escolar y de cohabitación, tanto en el seno de las propias familias como en la convivencia vecinal.
Sestayo confía en que el hecho de que sean técnicos municipales los que se trasladen al barrio y no que sean los inquilinos los que deban acudir a los servicios del concello para aportar información sobre su situación facilite la recopilación de datos reales y verídicos.
El equipo que realice estas visitas contará también con miembros de la oficina de rehabilitación pertenecientes al área de Urbanismo para conocer también de primera mano el estado de las viviendas.

Propiedad
Esta primera fase servirá para realizar un censo que recoja la situación jurídica de los vecinos y que servirá para clasificarlos entre arrendatarios históricos –y descendientes hasta segunda generación–, viviendas adjudicadas en emergencia social y otras ocupadas en otras modalidades. 
Este trámite servirá también para aclarar algunas discrepancias respecto a la documentación que, a instancias del anterior gobierno, aportaron 400 inquilinos para justificar su domiciliación y que contrastan con los que aportan otros censos que maneja el Concello. Beatriz Sestayo explicó que, a partir de esos datos, se estudiará caso por caso para facilitar el acceso a la propiedad de los vecinos históricos que poseen el contrato de arrendamiento original –que con posterioridad fue modificado– en el que se contemplaba la amortización en figura de venta.
En cualquier caso, sí advirtió la edil que, mientras que este proceso esté en marcha, se había dado orden para detener todos los expedientes de desahucio que estaban abiertos
Todas estas medidas abrirán las puertas a, en una segunda fase, facilitar la adquisición de las viviendas a algunos inquilinos. Sin embargo, lo complejo de la situación desaconseja, según Sestayo, hablar de plazos o del número de viviendas que se destinarán a este régimen. Sí aseguró la edil, sin embargo, que se reservarán viviendas tanto para mantener el régimen de alquiler como para satisfacer las demandas de emergencia social. 
La comisión se reunirá cada tres meses y espera poder dar cuenta ya en diciembre de parte de la información recabada.

El Concello recabará “casa por casa” los datos para el censo de vecinos de Recimil