El plan marisquero de 2018 prevé el cierre de As Pías durante cuatro meses

Mariscaores zon B en As Pías
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El panorama para las cofradías de la comarca parecía mejorar de cara al año 2018 tras la declaración del banco marisquero de As Pías como zona B, decretado el pasado mes por la Xunta. Esto, a priori, se traduciría en mejores capturas, ventas más rápidas (sin pasar por la batea) y mejores precios. Sin embargo, los nuevos planes de explotación marisquera aprobados por la consellería do Mar y publicados ayer en el DOG han supuesto un nuevo varapalo para los pósitos de la comarca de los que dependen más de 400 familias.
En concreto, el plan conjunto de los cabildos de Ferrol y Bara­llobre se ve afectado por un informe técnico emitido por el biólogo de zona que prevé el cierre del banco de As Pías durante cuatro meses, de junio a septiembre. Una medida que los responsables de las cofradías consideran “incomprensible e injustificable, ya que los análisis del seguimiento biológico dicen que el stock total es igual que el del año pasado y el stock comercial es el doble”.
Aunque los días efectivos de marisqueo son los mismos que el pasado año, 180, consideran que el cierre de una zona tan rica durante un periodo de tiempo tan largo y continuado puede traer graves consecuencias económicas para los trabajadores del mar. “Hay que tener en cuenta que en estos meses es cuando las capturas alcanzan un mayor precio y se factura más”, explican desde los pósitos. Explican que “lo lógico”, ante una supuesta falta de recursos para poder faenar durante más tiempo, hubiese sido “alternar las zonas y hacer días de descanso, como otros años. Pero esto es un disparate, es condenar a mucha gente a que tenga que pasar el verano sin ingresos”.
Además, recuerdan que muchos de los mariscadores que van a As Pías lo hacen porque es un banco menos dificultoso para extraer marisco, por lo que acuden muchas mujeres o mariscadores mayores, que no pueden hacer grandes esfuerzos en otras zonas con más profundidad y fondos más duros. “Si les cierras ese banco, no van a ir a otro”, afirman desde las cofradías.
Otros cambios negativos
El nuevo plan de explotación introduce otros dos cambios significativos que afectan a la ría. El primero de ellos es el aumento de la talla mínima para la ostras planas para el marisqueo a flote, que pasa de 60 milímetros a 70. Este bivalvo reporta una buena cantidad de ingresos en los pósitos de la comarca, especialmente en el de Barallobre.
El otro cambio es la bajada del tope de capturas de almeja rubia, que este año ha supuesto casi medio millón de euros de ingresos entre las cofradías de la ría. El nuevo plan limita su extracción durante ocho meses de 20 a 15 kilos por mariscador.
Durante el próximo año, la batea de reinstalación de la boca de la ría tendrá un uso más limitado tras la recalificación del banco de As Pías, aunque seguirá manteniendo su uso ya que el marisco de Miño y Corcubión, extraído de zona C, se lleva a este punto para su depuración.

El plan marisquero de 2018 prevé el cierre de As Pías durante cuatro meses