La CIG quiere sensibilizar a la ciudadanía sobre los efectos del Tratado de Libre Comercio

rueda de prensa en la CIG demanda Pintos
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Los secretarios comarcales de la Confederación Intersindical Galga, Xesús Anxo López Pintos y Manel Grandal, invitaron ayer a toda la ciudadanía a acudir a la asamblea abierta que el sindicato organiza el martes en el Centro Cívico de Caranza para hablar sobre las “nefastas consecuencias” que tendrá la aprobación y entrada en vigor –prevista para finales del presente años–del Tratado de Libre Comercio –TTIP en sus siglas en inglés– que negocian desde el año pasado la Unión Europea, los Estados Unidos y Canadá.
Los portavoces de la central nacionalista criticaron la opacidad con la que se están desarrollando las negociaciones y lo calificaron, a la vista de lo poco que ha trascendido, de un “auténtico golpe de Estado aos dereitos sociais e nacionais”.
Grandal lo definió como un “ataque á democracia e á soberanía nacional” porque “supón a eliminación de toda regulación que se interpoña no camiño do libre comercio e fulmina as trabas ao capitalismo salvaxe que até o de agora existen en determinados asuntos, aínda que cada  vez en menos”.
Los secretarios comarcales explicaron que el objetivo del TTIP es “diminuír ou eliminar directamente todas aquelas normas que protecen ou aseguran a calidade dos servizos, dos alimentos, da agricultura, das pensións, do medio ambiente, etc. para asegurar a liberdade de mercado das grandes multinacionais e a banca”.
Así, recordaron que el acuerdo a tres bandas crea “tribunais privados de arbitraxe” que se encargarán de dirimir la responsabilidad de los Estados o administraciones públicas cuando estos tomen medidas que les puedan perjudicar, imponiéndoles sanciones multimillonarias”.
Manel Grandal puso varios ejemplos. Uno de ellos afecta a la seguridade alimentaria. “En Europa”, dijo, “só está permitida a comercialización dun produto transcénico; en Estados Unidos, de 160. Cando entre en vigor, estes poderán impór a súa laxa lexislación nesta materia aos Estados europeos”. Otro tiene que ver con los derechos laborales. “Os USA non asinaron os acordos da Organización Mundial do Traballo sobre dereitos internacionais, polo que as empresas norteamericanas que se instalen aquí non estarán obrigadas a cumprir a lexislación laboral, nin os convenios nin o salario mínimo”.
La CIG califica de “esperpento” y de “humillación” deixar nas mans das multinacionais a regulación do consumo e o traballo” y, en ese sentido, animó a la ciudadanía a rebelarse y participar en los actos que se organicen.

La CIG quiere sensibilizar a la ciudadanía sobre los efectos del Tratado de Libre Comercio