El Ayuntamiento calcula que menos de la mitad de los residuos quedarán en la calle durante la jornada de paro

El alcalde y los dos ediles comunicaron los servicios mínimos a los vecinos, hosteleros y hoteleros susy
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Sin tiempo para un acuerdo que evitase in extremis el paro de los trabajadores del sector de las basuras, el Ayuntamiento se reunió por en la mañana de ayer con los representantes de las federaciones vecinales y las asociaciones del sector hostelero y hotelero para detallar los servicios mínimos que se mantendrán hasta las once de esta noche.
Según informó el portavoz municipal, Julio Flores, esos servicios serán, para la planta de Nostián, los mismos que se siguen desde el pasado día 22, y que componen 30 trabajadores repartidos en tres turnos. En cuanto a la plantilla de Cespa, que se une a sus compañeros del servicio de reciclaje en una protesta “contra la aplicación de la reforma laboral en el sector”, el responsable municipal no aportó datos concretos, pero sí señaló que será un número capaz de recoger “entre el 50% y el 60% de la basura de las calles”.
Tal como anunció Flores, estos operarios estarán asistidos por un dispositivo especial de vigilancia de la Policía Local y la Nacional para desarrollar sus funciones, que centrarán en los “puntos más concurridos” de la ciudad, como hospitales, mercados municipales o residencias.

tasas
“Los representantes sociales y vecinales nos piden que observemos el cumplimiento exhaustivo de los servicios mínimos”, señaló Flores, que hizo un llamamiento a la responsabilidad, para minimizar los efectos de la huelga.
Con ello aludía a los ciudadanos, pero también a los trabajadores, a los que emplazó a obra con “sentido común” para evitar los actos de sabotaje. Un sentido común que, a tenor de sus palabras, no parece ver en las principales partes del conflicto, la empresa concesionaria de la gestión de residuos, Albada, y su plantilla. “La empresa y los trabajadores llevan tiempo mareando la perdiz –censuró Flores–. Creemos que hay propuestas viables para un acuerdo”. Un acuerdo, matizó, que no podrá pasar por un aumento de las tasas por las basuras: “Este gobierno local no está dispuesto a que los ciudadanos paguen más por lo mismo”.
La solución que apuntan desde el gobierno municipal pasa por que las partes en conflicto retomen la negociación y pongan “voluntad real” para alcanzar un acuerdo. En este sentido, Flores apuntó a la posibilidad de dotar a la mediadora de la Xunta de capacidad de arbitraje, de manera que sus decisiones fueran vinculantes.

optimismo
En la misma línea, el responsable municipal de Medio Ambiente, Enrique Salvador –también presente en la reunión con los vecinos y empresarios, lo mismo que el alcalde, Carlos Negreira–, emplazaba a las partes en conflicto a “acercar posturas y graduar las exigencias”. “Soy optimista. Antes estas huelgas se solucionaban a golpe de talonario, y al final pagaban los ciudadanos. Confío en que en una semana las posturas se acerquen. Solo hay que buscar soluciones imaginativas y tener voluntad de acuerdo”, apostaba en una entrevista a una emisora de radio.
Su optimismo, no obstante, no se corresponde con las posturas que reflejan desde el comité de empresa de Albada, que descarta cualquier acercamiento en la negociación y que la semana pasada renunciaba a nuevas reuniones con el AGA hasta ver concluidas las propuestas “bochornosas e chulescas” por parte de la dirección de la empresa concesionaria. n

El Ayuntamiento calcula que menos de la mitad de los residuos quedarán en la calle durante la jornada de paro