“La tierra te permite más juego que el asfalto”

Bermúdez se subió a lo más alto del podio junto con el asturiano Rodolfo Suárez | d. alexandre
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Hace menos de dos meses que el copiloto pontés Samuel Bermúdez Cabaleiro, de 39 años, celebraba junto con su compañero Rodolfo Suárez un trabajado título dentro del Grupo N del Campeonato de España de rallys de tierra. Y lo hicieron por todo lo alto, ya que el tándem conformado por el de As Pontes y el asturiano tuvo que esperar, “y darlo todo”, a la última carrera de Madrid para proclamarse vencedores de la cita estatal.


Este carpintero de profesión –regenta la empresa Madesa en la villa minera–, que de “toda la vida” está inmerso en el mundo del motor –“de pequeños ya andábamos inventando, con cuatro hierros, con motores de motos hacíamos coches, carrilanas...”–, y Suárez tuvieron que “darle una vuelta” a su presencia en el Nacional, después de sumar un cero en la carrera de Lanzarote. “Este año, y después de que Rodolfo comprase el Mitsubishi Evo 9, salimos otra vez en el Grupo N a ver qué pasaba”, cuenta Bermúdez,.“Y ahí estuvimos, ganando una cita tras otra, hasta Lanzarote. Para entonces el presupuesto iba ya muy limitado, y es que nuestra intención no era hacer todo el campeonato”. Y fue entonces cuando llegó la apuesta tanto de su equipo como de los propios deportistas, tirando de la hucha de 2019 para terminar en lo más alto. O no. “Como estábamos arriba, fue todo o nada, estábamos con opciones y tuvimos que jugárnosla. Y salió bien”, añade un Bermúdez que, además, durante todo este camino hacia el oro estatal recibió otro excepcional regalo, su segundo hijo. Una descendencia que, quizá, siga los pasos de su progenitor, puesto que un kart ya hay en casa. El tiempo lo dirá.

Orígenes
Puede que sus inicios en la competición sean como los de su padre, como piloto en el Gallego de slalom hace más de una década y también en la cita autonómica de autocross. Porque lo que sí le llamó siempre la atención a Bermúdez fue la tierra.

“Es lo que me gusta, la veo más divertida, vas al límite pero no tanto como en el asfalto, te permite un poco más de soltura, de juego”, analiza el de As Pontes, “y es que la adrenalina está bien que suba pero no tanto. No somos profesionales de esto, esto es una afición, y no tenemos necesidad de pasarlo mal”, comenta para a continuación contarme como en esta campaña llegaron a los 212 kilómetros que daba el Mitsubishi, “pero la sensación en tierra es muy diferente a la de asfalto”, explica.
Y, además, el calendario del Estatal de tierra le permite compatibilizar con su vida familiar y laboral con su afición al automovilismo. Eso sí, de momento, Bermúdez no piensa en volver a ponerse detrás del volante que ahora ocupa su compañero y amigo Suárez. “No tengo tiempo para eso. El coche es de él y por ahora no tengo expectativas de salir conduciendo”, comenta el pontés, “igual sí que hago alguna prueba suelta, como ya hice en el slalom de aquí –de As Pontes–. Pero siendo copiloto el gasto es menor, y también de tiempo. Voy allí, hago mi trabajo de viernes a domingo, me quito el gusanillo y listo”, confiesa Bermúdez.

Proyectos
Un trabajo que, por supuesto, continuará en esta campaña que está a punto de comenzar, si bien todavía están trabajando en ello. “Todavía no tenemos nada fijo. Con el Evo seguramente hagamos alguna carrera del Nacional, Terras da Auga, Pozoblanco, Lorca... “, comenta Bermúdez, “no vamos a optar a reeditar el campeonato, porque sería un poco estancarse. Saldríamos sin brida, no como en el Grupo N, y a optar por el top 10 en la general, pero si no tampoco pasa nada. Mucho más no porque hay coches muy superiores, gente superexperimentada...”.

Bermúdez y Suárez continuarán así una historia deportiva que arrancó allá por el 2013, cuando el asturiano acudió al Rallymix de As Pontes y “convenció” –no le hizo falta insistir mucho– al de la villa para realizar las restantes citas del campeonato. Un subcampeonato nacional de tierra en R2 dos campañas después cimentó este equipo que ahora prepara el que será su siguiente paso.

“A ver qué sale. Va a ser un año raro, quizá con nuevos proyectos”, deja entrever el copiloto pontés, eso sí, ya con sendos trofeos estatales en las vitrinas de casa.

“La tierra te permite más juego que el asfalto”