El Universitario dio la cara

El Universitario defendió con mucha intensidad al potente juego interior del Promete diario La RIoja
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 El Universitario dice adiós a la fase de ascenso con la cabeza muy alta. El cuadro departamental derrotó al anfitrión, el hasta ayer intratable Campus Promete, pero los cuatro puntos de ventaja (78-74) que obtuvo no fueron suficientes para alcanzar las semifinales. Las pupilas de Lino López tenían que vencer por una diferencia superior a 17 puntos para salir beneficiadas en el triple empate entre ellas, la formación de Logroño y el Fundal Alcobendas. No lo consiguieron y, a pesar de concluir con dos victorias, las mismas que sus adversarios, ocupó la tercera plaza de este reñido grupo I.
Consciente de que tenía mucho terreno por descontar, el Universitario saltó a la cancha concentrado, a sabiendas de que las prisas podrían ser su peor enemigo. La formación local, muy motivada ante la posibilidad de hacer un pleno y obtener más boletos de cara a la fase final –el mejor de los dos perdedores de las semifinales también ascenderá– y alentada por su público, estuvo más entonada en esos compases iniciales. Fue solo un espejismo, porque el cuadro ferrolano poco tenía que ver ayer con el que el día anterior había caído estrepitosamente ante Alcobendas y, por eso, con una defensa muy dinámica, robando balones y empleando transiciones rápidas, no tardó en tomar la delantera en el marcador.
Todo el primer cuarto discurrió en un clima de máxima igualdad. Cris Pedrals y Mireia Vila volvieron a ser las ferrolanas más entonadas pero, en esta ocasión, muy bien acompañada por una Arlen que, con Bea Sánchez, se fajó bajo tableros con la solvente pareja de interiores del Campus Promete.
El primer cuarto concluyó con una ventaja mínima para el Universitario (16-13), pero con la sensación de que no todo estaba perdido. Por momentos, el vivaz juego de ambas formaciones, empeñadas en ponerle más velocidad a sus acciones de la que a veces era necesaria, convirtió el partido en un “correcalles” que unas veces favoreció a las de casa y otras a las visitantes y, por ello, la distancia iba y venía, ampliándose y estrechándose por momentos. Así, igual que el Universitario tomaba siete puntos de ventaja –30-23 a 1.58 para el descanso–, el Campus Promete volvía a echársele encima –30-27, en el intermedio–.
El reloj jugaba en contra de las pupilas de Lino López, que siempre creyeron en sus posibilidades y estuvieron muy cerca de completar la “machada”. La clave, sin duda, los ocho puntos que llegaron a tener mediado el tercer cuarto (42-34) y que les permitían rebajar esa barrera psicológica de los diez. Fue ahí cuando les faltó acierto para rematar, para doblegar a un rival que tenía el miedo en el cuerpo. Así, un parcial de 0-9 a favor del Promete dio al traste, casi de forma definitiva, con las opciones del cuadro ferrolano.
Porque el Universitario volvió a tomar la delantera, empeñado  en ganar, pero nunca llegó a distanciarse lo suficiente otra vez como para tener verdaderas opciones de clasificarse.
Y el partido se rompió, intercambiando canastas de uno a otro campo, engordando los guarismos del electrónico y sosteniendo una titánica lucha por una victoria, en este caso estéril, que finalmente cayó del lado del cuadro ferrolano. 

El Universitario dio la cara