En busca de goles ante el muro iraní

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España busca el primer triunfo con Fernando Hierro como seleccionador, tras las buenas sensaciones futbolísticas del estreno en el Mundial 2018 contra Portugal, ante una Irán que lidera el grupo y cree en el milagro desde un muro que tendrá que derrumbar la Roja, necesitada de goles.
Superado aparentemente el terremoto que acompañó las últimas horas previas al debut en la gran cita de Rusia, la selección española se agarra a su estilo intocable para imponerse a la adversidad y demostrar las razones por las que es señalada como una de las favoritas al preciado título. Solo Cristiano Ronaldo fue capaz de frenar una reacción repleta de personalidad. El empate obliga ahora a ganar y por cuanto más goles mejor.
En un Mundial marcado hasta ahora por la incapacidad de selecciones grandes de superar planteamientos de rivales con un teórico papel de menor, España encara en Kazán uno de esos partidos en los que el rival renunciará al balón, armará un planteamiento defensivo con líneas juntas y se verá obligada a buscar variantes. Al toque le debe acompañar la velocidad y la verticalidad.
Hierro apostará por la línea Del Bosque: confianza tras el error. La defensa del actual seleccionador a David de Gea tras su grave error ante Portugal ha sido rotunda. No le costará el puesto como le ocurrió a Molina con Camacho en la Eurocopa 2000. La mano de Fernando se empieza a vislumbrar en esos detalles a la hora de llevar un grupo.
Con Diego Costa poniendo freno al que parecía interminable debate del 9, con su doblete a Portugal, la única duda del once de Hierro apunta al lateral derecho. Dani Carvajal aparece ya como opción, recuperado de la lesión muscular sufrida en la final de la Liga de Campeones, y el seleccionador debe decidir si tiene el tono físico a falta del ritmo de competición que ganar en partidos. Su presencia permitiría el regreso de la defensa de gala, liderada por Sergio Ramos que entrará en el podio de jugadores españoles con más partidos en Mundiales, alcanzando los 15 de Xavi Hernández y con la opción de superar en Rusia a Andoni Zubizarreta e Iker Casillas.

Defensivo
Irán encara el partido contra España con la tranquilidad y la confianza que le otorgan los tres afortunados puntos pescados en el último minuto en San Petersburgo frente a Marruecos, y con la idea de que el empate es un gran resultado.
Para ello, planteará un partido igualmente defensivo pero con una variante táctica: todo apunta a que Queiroz apostará por dos líneas de cinco muy juntas y un hombre aislado en ataque, el delantero del Rubin Kazan Sardar Azmoun.
El objetivo es elevar la presión unos metros más, tratar de impedir que la pelota circule, y que cuando lo haga tenga dificultades para pasar por las botas de Iniesta, Busquets, Silva e Isco. Al igual que en el partido frente a los magrebíes, los persas no tendrán ningún reparo en dejar la posesión a España y mirarán de reojo a Azmoun y a Alireza Jahanbakhsh, los dos piezas más peligrosas de la telaraña de Queiroz. l

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