“Sabía que si jugaba como siempre podía estar ahí”

Montero, en el centro, flanqueada por sus compañeras, Otero –izq.– y Couce | FOTÓGRAFO
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Las últimas semanas han sido bastante “intensas” para la joven canterana del Tenis de Mesa Narón Candela Montero Caaveiro. Así, si hace poco más de un mes la promesa local, de 10 años de edad, se convertía en la tercera integrante del club en tomar parte en el Eurotalents Hopes Selection Camp de la Federación Europea celebrado en Luxemburgo –el pasado año abrían la puerta a esta cita sus compañeras Ana Otero y Sofía Couce–, hace solo unos días que Montero se subía en Murcia al tercer escalón del podio en el Top Nacional de edad benjamín.

Un bronce que a punto estuvo de ser plata, ya que esta alumna del CEIP Piñeiros se quedó solo a un juego de superar a Julia Martín, a la postre subcampeona. “Estaba un poco nerviosa en ese partido”, comenta Montero, “en los otros no tanto la verdad”. Montero llegaba a esta cita estatal –en la que cabe recordar que toman parte los ocho mejores del ranking– como la gran esperanza de su entidad, y no defraudó, a pesar de que “no me veía mucho en el podio, un poco sí”, añade la tenista naronesa, “pero sabía que si jugaba como siempre podía estar ahí”. Y lo consiguió.

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Y lo hizo apoyada desde las gradas por sus compañeras Ana Otero, Sofía Couce y Claudia Canay –que no pudieron acercarse al podio, ocupando la séptima y octava plaza en alevín y la octava en juvenil–, a las que asimismo animaba la propia Montero, ya que “al jugar en horarios diferentes podíamos hacerlo”. Un bronce que es otra de las recompensas que recoge la naronesa al trabajo que realiza con su técnico Adrián Vidal, que “me aconseja siempre que me centré un poco más y que no me ponga muy nerviosa”. Unas palabras que, sin duda, hicieron su efecto en tierras murcianas, al menos hasta esas últimas pelotas ante Martín, y que sirvieron para traerse un trofeo que la naronesa colocó de inmediato en una de las estanterías de su habituación, la cual está ya repleta de galardones.


“La verdad es que estoy muy contenta”, comenta con alegría y firmeza la joven tenista local que suma cuatro años en una entidad que, precisamente, preside su tío Fernando Montero. “Empecé y me gustó”, cuenta Montero, “me gustó tanto la disciplina como el ambiente de pequeña familia”. Una disciplina que, además, ya había practicado también su padre, José, y en la que, en breve, puede dar también sus primeros pasos su hermano Manuel, de seis años, continuando así la exitosa saga familiar y, quizá, pudiendo presumir también de un golpe de derecha que “creo que es uno de mis puntos fuertes”, comenta Montero.


Con la meta de volver a formar en Superdivisión algún día –cabe recordar que la canterana ya tuvo la oportunidad de disputar un partido en la elite estatal– y de seguir aumentando su palmarés nacional, Montero quiere, sin dudas, seguir su exitoso camino en el tenis de mesa. Una senda que compagina a la perfección con sus estudios en el CEIP Piñeiros, en donde “Educación Física y Plástica son mis asignaturas favoritas”. Unas materias de las que podrá disfrutar mientras prepara su siguiente compromiso, un Campeonato de España en el que, sin duda, volverá a coincidir con Julia Martín y, quizá, pueda tomarse la revancha para escalar un poco más en el podio.

“Sabía que si jugaba como siempre podía estar ahí”