Los mariscadores rechazan el nuevo método de descarga

El banco marisquero de As Pías está dividido en dos zonas para la extracción de almeja Jorge Meis
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La extracción de almeja de la zona C del banco marisquero de As Pías, aquella de la que no se puede comercializar directamente el producto recogido, está bloqueada desde hace algunos días ante la disconformidad de muchos de los mariscadores que allí desarrollan su trabajo con los métodos de descarga impuestos por la Consellería do Medio Rural e do Mar para la nueva campaña. 
De hecho, desde la Cofradía de Pescadores de Barallobre se inició ayer una campaña de recogida de firmas para que el ente autonómico modifique estas condiciones.
El marisco extraído en esta zona tiene que pasar por una batea de depuración antes de ser comercializado. Ello implica que haya de ser descargado y transportado en unas jaulas, en las inmediaciones del puerto exterior, donde permanece hasta que unos análisis determinan que es apto para el consumo humano. A partir de ahí, se realiza el proceso inverso hasta llegar de nuevo a manos de los mariscadores para su venta. 
De por sí, esta metodología resulta lesiva para los intereses del colectivo, pues le obliga a emplear un tiempo extra en la limpieza de las jaulas, además de que el marisco alcanza un menor precio en el mercado. 
La situación se verá ahora agravada, y de ahí su protesta, con la instalación de una “pontona” a flote en el propio banco. Será en ella desde donde se canalice el proceso de descarga y no en la lonja, como se hacía hasta ahora, lo que consideran que dificultará aún más su actividad.
Desde la Cofradía de Barallobre se advierte de que este sistema “limitará os días efectivos de traballo” ya que estará sujeto al estado del mar y, además, en caso de elevada temperatura se verá incluso comprometida la supervivencia del marisco. “Menos días de traballo, menores ingresos”,y recuerdan que, de por sí, “esos ingresos xa son baixos agora”.
Además, centralizar en esta “pontona” el proceso de recogida que ahora se realizaba en las lonjas de Ferrol y Barallobre, generará limitaciones de espacio y derivará en largas esperas para los mariscadores que, por la dinámica de su trabajo, suele coincidir en su horario de salida del banco.

Los mariscadores rechazan el nuevo método de descarga