La borrasca explosiva Fabien deja tras de sí una retahíla de incidencias y una tarde airada

Temporal Fabien Meirás
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Tejas por los suelos, cubiertas y cierres por los aires, árboles tirados, carreteras cortadas, letreros tumbados, contenedores “viajeros”, derrumbes, averías en el tendido eléctrico, teléfono fijo e internet, olas de casi diez metros y vientos de más de 160 kilómetros por hora. El resumen del paso de la borrasca Fabien por la comarca es el de una mañana inestable, en la que ya hubo fuertes rachas de viento alternando con el sol, y una tarde en la que el temporal fue creciendo hasta que, en torno a las siete, recordaba al ciclón Klaus de diez años atrás. 

Los servicios de emergencias de Ferrol y comarca atendieron como pudieron los incidentes, mientras las centralitas se colapsaban con llamadas. Los problemas incluyeron su propia avería en el medio del puente de As Pías, donde se quedó parado un camión de bomberos en torno a las cinco menos cuarto de la tarde. Alrededor de las nueve de la noche la situación se había calmado, aunque seguían las llamadas incesantes, y se empezaba a hacer recuento de una jornada sobre la que pesaba una alerta roja más que justificada. No hubo heridos, solo daños materiales y cortes de carretera por caída de árboles (en la carretera de Pazos hacia el Club de Campo y en la avenida del Mar, cortando el acceso a As Pías desde Caranza).

En Ferrol se cuentan también caídas de cascotes en Catabois, Canido o el derrumbe de la chimenea del Sánchez Aguilera sobre la calle Virxe da Cabeza, sobre el que había prevenido Manuel Lopes Zebral en el pleno ordinario del pasado jueves. Hubo que reforzar letreros en A Gándara para evitar que salieran volando y por las calles no fueron pocos los rótulos que acabaron en el suelo. Hasta el belén de la plaza Camilo José Cela sufrió las consecuencias del temporal.

Narón vivió también una jornada inabarcable. Una de las imágenes más impactantes del día fue la caída del enorme cartel de un supermercado de Freixeiro sobre el aparcamiento (vacío). Hubo problemas en el colegio Ayala, donde voló el portalón del cierre. Casetas de obra se desplazaron por la carretera en A Faísca.

Pero los problemas empezaron ya por la mañana. Los pocos puestos que se arriesgaron a acudir al feirón de Pontedeume casi salen volando. En Ortigueira, se desprendió parte de la cubierta de la piscina municipal. En Cerdido un árbol provocó un accidente y en San Sadurniño las caídas de ejemplares provocaron cortes en el suministro. En Meirás, el andamio que envuelve al faro dificilmente aguantaba con todos los elementos en su sitio, y tampoco las vallas.

El panorama fue similar en Ferrol, Eume y Ortegal. De hecho, en esta última comarca se marcaron algunas de las rachas de viento más fuertes del día. La de Punta Candieira de las once de la mañana fue la segunda más extrema, con 166 kilómetros por hora. En A Serra da Faladoira (Ortigueira), a las siete de la tarde la racha fue de 145 kilómetros por hora. Y en el mar, la boya de Estaca de Bares registraba a las ocho y a las nueve de la noche olas de 9,8 metros.

Fabien siguió durante la noche con vientos fuertes, ya en alerta amarilla y no roja, y no se retirará el aviso en tierra hasta las tres.

La borrasca explosiva Fabien deja tras de sí una retahíla de incidencias y una tarde airada