La hostelería exige a la Marea que acelere la gestión de las licencias para las terrazas

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El malestar con el ritmo programático del Gobierno municipal no es coto privado de los comerciantes. La Asociación de Hostelería de A Coruña denuncia que tras pasar un mes desde que se presentaron los expedientes para solicitar el permiso de instalación de terrazas ningún local ha recibido contestación desde María Pita. El colectivo exige al Ayuntamiento que inicie o acelere la tramitación de las licencias y le pide que, al menos, homologue las propuestas de mobiliario que le presentaron para poder establecer sus agendas de compras y organización.

Parálisis. Es una palabra que los hosteleros coruñeses tienen en su vocabulario desde que entregaron en el Consistorio toda la documentación para demandar permisos que les habiliten para instalar las terrazas de sus locales en la vía pública. A pesar de que el proceso comenzó a mediados del pasado mes de octubre, la concejalía de Movilidad Sostenible que dirige Daniel Díaz Grandío todavía no ha dado soluciones para solventar el asunto. El malestar entre los interesados ha ido a más en el último mes por la falta de respuestas a los requerimientos de los empresarios.

Contra todo pronóstico y con un margen de apenas unos días para recopilar todo el papeleo el edil reclamó que se presentaran las solicitudes con la fecha límite del pasado 15 de diciembre y desde entonces no hay noticias de María Pita. En este sentido, el presidente de la Asociación de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete, exige que se tramiten de inmediato los permisos, pues el sector se siente impotente al no poder avanzar en sus negocios. “No sabemos nada, no nos han contestado a nada a pesar de haber presentado toda la documentación y las solicitudes en plazo”, afirma Cañete. 

En su opinión, el asunto de las licencias afectará de verdad en verano “cuando la Policía venga a que se las enseñes, pero con solicitarlas no solucionas nada si no te la tramitan”. 

pendientes de los muebles

En este sentido, insiste a Movilidad Sostenible en la necesidad de saber algo o en que, al menos, se dé el paso de “homologar las propuestas de mobiliario que se le presentaron”. En su día los empresarios crearon un dosier con tres tipologías de mesas y sillas –baratas, de precio intermedio, y de coste alto– para apurar la resolución del conflicto ante la falta de iniciativa del Ayuntamiento. 

“Necesitamos comprar el mobiliario o hacer algo pero hasta que nos lleguen las licencias no podemos montar ni nada”, incide el representante. Es más, reconoce que la gran mayoría aguarda la respuesta local sobre los muebles que se sacarán a las calles para no gastar el dinero en balde si el Gobierno local dice no a sus ideas. Tras un mes y con marzo y los primeros días de sol a la vuelta de la esquina si ponen sillas y mesas junto a las fachadas continuarán en “situación irregular”. 

La máxima es exigir que se les concrete “cuál es el espacio” que puede ocupar cada negocio y que se le dé el documento pertinente. “Y a los que no se les aprueben los expedientes, que les digan lo que pueden hacer para poder tener terraza”, subraya el colectivo.

“Los hosteleros queremos cumplir: pagamos todas las tasas pero nunca llegan los permisos”, lamenta Cañete. Tanto los asociados al colectivo como los que no lo son han mostrado su “preocupación porque el año pasado se denegaron casi todas las terrazas”. 

Para la asociación, el concejal debería tener en cuenta que “la gente quiere trabajar y vivir” y que el sector es el que mantiene “9.000 puestos de trabajo directos en la ciudad”. Pese a ser el principal banco de trabajo de A Coruña, se sienten damnificados por la actitud de la Administración local.

advertencia

Los hosteleros temen que la situación se alargue mucho más tiempo porque entienden que una vez llegue el verano la ciudadanía y el propio Ejecutivo municipal les acusarán “de abusar” con la ocupación de parte del dominio público. 

A este respecto, el presidente reconoce que habrá quien no respete los espacios pero asegura que la norma que impera entre los dueños de los establecimientos es “trabajar con seriedad” respetando a todo el mundo. 

Al hilo de esta afirmación, Cañete recuerda que en una reunión que mantuvieron los técnicos de la concejalía con la asociación a finales de septiembre, Díaz Grandío llegó a asegurar que el espacio con posibilidad de ocupar sería delimitado con una suerte de chinchetas doradas instaladas en el suelo. 

En esa primera toma de contacto incluso se llegó a asegurar que las calles del centro, integradas en la zona de especial protección, se irían reorganizando una a una atendiendo a sus peculiaridades. Al final ese proyecto solo cuajó, de forma muy parcial, en La Franja. La asamblea para tratar ese asunto fue el último encuentro del edil con los interesados en establecer un reparto y distribución de las terrazas acorde a la ordenanza municipal.

Se quejan de que son ellos los únicos que intentan estar dentro de la legalidad y piden que se retome aquella idea de los marcadores. El único problema es que suponen que la salida a concurso público de las obras para instalar estos elementos retrasarían aún más todo el proceso.

La hostelería exige a la Marea que acelere la gestión de las licencias para las terrazas