Investigada una pareja manchega por el robo de joyas en la comarca

Investigada una pareja de Ciudad Real que usaba a sus hijas menores para robar tras una denuncia en la zona de Ortegal. GUARDIA CIVIL 05/02/2020
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Una pareja de vecinos de Puerto Llano, en Ciudad Real, fue investigada por el Equipo Roca de la Guardia Civil de Ferrol como presuntos autores de un delito de hurto en una joyería de la comarca de Ortegal. Los acusados, además, utilizaban a sus propias hijas para cometer tanto el mencionado robo como muchos otros a lo largo de toda la geografía española.

Las pesquisas por parte del equipo de investigación ferrolano comenzaron en noviembre de 2018, poco después de que se denunciase el delito. Al parecer, estos individuos, supuestamente pertenecientes al clan de los Cotoni –muy activos en esta clase de delitos en localidades de la Meseta y Andalucía–, utilizaban principalmente el método del “descuido”; este consiste en distraer al encargado del establecimiento mientras uno de los menores afanaba dinero y objetos de valor.

En el caso de Ortegal, la pareja, un hombre y una mujer de 39 y 37 años, respectivamente, entraron en la joyería para preguntar por ciertos artículos expuestos. Tras esto, los acusados solicitaron que se les enseñase las joyas de la caja fuerte, solo para cambiar de opinión minutos después. De esta forma, los investigados distrajeron al encargado mientras que la menor de las hijas, de nueve años, se colaba en la trastienda y se llevaba, oculta entre su ropa, dos mantas con unas 200 cadenas de plata.

Detención en Pontevedra
Según informaron fuentes de la Guardia Civil, la identificación de los presuntos autores tuvo lugar un año después del hurto en Ortegal, tras robar joyas por valor de 30.000 euros en un establecimiento de Pontecesures y protagonizar una persecución que concluyó en Pontevedra.

De acuerdo con un extenso reportaje sobre las actividades del clan del medio El Día de Valladolid, en el momento de la captura –la mujer se encuentra cumpliendo condena en la actualidad en la prisión de A Lama– se les acusó de ocho asaltos por toda Galicia y otros tres en Valladolid. El clan, apunta la pieza, es conocido por el uso de menores en sus golpes, utilizándolos tanto como distracción, como para sustraer artículos y dinero.

Al parecer suelen actuar en grupos de dos o tres adultos y otros dos menores. Mientras los primeros distraen a la persona que les está atendiendo, uno de los hijos actúa como elemento “disruptor”, dando palmas, cantando y gritando, al tiempo que se asegura de que la puerta nunca se cierre del todo. La otra hija, por su parte, permanece oculta tras los padres, entrando en la trastienda y desvalijándola mientras el gerente o empleado trata de controlar a los clientes y al otro menor.
Al parecer el clan, cuya matriarca acumula más de 300 antecedentes, sufrió un duro golpe en 2012 tras ser imputado por un asalto a una joyería de Chiclana de la Frontera, en Cádiz.

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