El nuevo convenio impone un aumento de jornada a la plantilla de Navantia

Diario de Ferrol-2014-10-08-002-ebb0356d
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Los trabajadores de Navantia Ferrol secundaron ayer una nueva concentración en el interior del astillero, esta vez en el taller de turbinas. La acción pretendía incidir en el abandono que ha sufrido esta actividad, que llegó a emplear a dos mil personas y que ha ido adelgazando en la última década a través de la pérdida de licencias de marcas prestigiosas como Siemens, y, más recientemente, del fin de los contratos para el mantenimiento de parques eólicos. “Aspiramos a que volva a rexurdir –dijo Ignacio Naveiras, portavoz del comité–, pero fai falta a acción política”.
Al margen de turbinas, la concentración tenía por objeto denunciar de nuevo la inactividad del astillero, ocupado únicamente con la obra del flotel para Pemex. Sobre la defensa que el presidente de la SEPI, Ramón Aguirre, hizo hace unos días de la decisión de desviar a Cádiz la fabricación de ocho bloques de este buque –la consideró “insignificante”–, Ignacio Naveiras apuntó que “non vai solucionar nada no sur e vai restar aquí no inmediato, porque estes eran os primeiros bloques a construír en Ferrol”. En su opinión, la decisión responde a una intención política por la proximidad de las elecciones andaluzas.

convenio
Por otra parte, Naveiras confirmó que la empresa impone un ajuste de horario como consecuencia de la entrada en vigor del nuevo convenio colectivo, firmado con la oposición de los astilleros de Ferrol y Fene e impugnado por sus representantes sindicales. El aumento de las 1.676 horas de jornada anual que había hasta ahora a las 1.692 que consigna el actual marco se traduce en que la plantilla trabajará nueve minutos diarios más de aquí a final de año y que el día 24 de diciembre será laborable.
Por otra parte, más de 350 trabajadores del astillero apoyan, con sus firmas, un escrito de protesta por la reciente aparición de un cartel en las taquillas avisando al personal de que retirasen sustancias como alcohol y drogas para llevar a cabo una inspección.
Tal como informó este periódico, la dirección de Recursos Humanos retiró el desafortunado anuncio y lo atribuyó en exclusiva a un empleado, después de que el comité de empresa expresara su protesta.
No obstante, el incidente ha causado un malestar evidente entre parte de la plantilla, que consideran que forma parte de “un proceso de acoso e desacreditación do plantel”. Los firmantes le recuerdan a la dirección de Navantia la historia de este astillero y sus logros productivos para terminar señalando que “sabemos, podemos e queremos construir barcos”.
El comité de empresa, que se declaró conforme con la totalidad del contenido de dicho escrito, se ha ocupado de trasladarlo a la dirección.

El nuevo convenio impone un aumento de jornada a la plantilla de Navantia