Trump abre la puerta a las deportaciones masivas de indocumentados

U.S. President Donald Trump departs after visiting the National Museum of African American History and Culture on the National Mall in Washington, U.S., February 21, 2017. REUTERS/Jonathan Ernst
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El Ejecutivo de Donald Trump abrió ayer la puerta a las deportaciones masivas. Las nuevas directrices del departamento de Seguridad Nacional, publicadas ayer, entierran el legado de Barack Obama y amplían el espectro de la persecución a casi todos los sin papeles. Trump solo prevé dejar fuera de sus planes de lucha contra la inmigración ilegal a aquellos que llegaron siendo menores de edad al país, los conocidos como dreamers.

El secretario de Seguridad Interior, John Kelly, publicó ayer dos memorandos en los que se detalla cómo se prevé llevar a la práctica las órdenes ejecutivas firmadas por Trump a finales de enero sobre la materia.

En declaraciones recogidas por la cadena Fox News, un responsable del Departamento de Seguridad Interior (DHS) indicó que las nuevas directivas contra los inmigrantes ilegales no afectarán a aquellos que llegaron al país siendo unos niños, a los que el expresidente Barack Obama dio una protección especial. Pero al margen de ellos, Kelly aseguró en uno de los documentos que su departamento no hará excepciones respecto a los extranjeros que pueden ser deportados. 

“El personal del Departamento tiene plena autoridad para arrestar o detener a un extranjero del que un oficial de inmigración tiene una causa probable para creer que está violando las leyes de inmigración”, añadió.

LOS DELINCUENTES PRIMERO

No obstante, se sigue considerando prioritarias la detención y deportación de aquellos inmigrantes ilegales que hayan cometido delitos si bien se incluye a los que no han sido condenados por ellos o solo han cometido delitos de carácter migratorio.

Kelly denunció que “el incremento de la inmigración ilegal en la frontera sur superó a las agencias federales y los recursos y creó una vulnerabilidad de seguridad nacional significativa para Estados Unidos”.

En este sentido, puso el acento en que muchos de los detenidos en la frontera y que tienen que ser deportados, aprovechan su puesta en libertad mientras dura el proceso para desaparecer y que el mismo suele dilatarse hasta más de dos años. Además, indicó que se han incrementado un 200 por cien los casos a la espera de resolución judicial para la deportación.

Para paliar esta situación, Kelly autorizó a que se pueda devolver a los inmigrantes que lleguen por tierra desde México a la espera de que se resuelva formalmente su deportación, una medida que “ahorrará al Departamento recursos de detención” que podrán destinarse a otros fines. Asimismo, en virtud de las nuevas instrucciones, ahora se podrá deportar de forma expedita a inmigrantes que no puedan demostrar que llevan más de dos años en el país, mientras que hasta ahora esta medida solo se aplicaba a los que llevaban más de 14 días.

Por otra parte, como ya hiciera Trump, en las órdenes ejecutivas, Kelly dio instrucciones para contratar a otros 5.000 agentes de Fronteras y a 10.000 agentes de aduanas e inmigración. n

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