Navantia confiará a la industria auxiliar en torno a dos terceras partes del flotel

Vista del astillero de Navantia Ferrol, con el de Fene al fondo
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A un mes del corte de chapa del flotel de Pemex, Navantia tiene pendiente licitar los paquetes de la obra que van a asumir las empresas auxiliares y que son, hoy por hoy, la única de construcción nueva contratada en el astillero de Ferrol. Según informaron ayer fuentes de la compañía pública a este diario, se van a subcontratar aproximadamente dos terceras partes de la ejecución del buque-hotel, dejando el resto en manos de la plantilla propia.
Navantia confirmó igualmente que se van a sacar a concurso paquetes de obra de mayor volumen de lo que ha sido habitual hasta ahora y explicó que se hará por trabajos, es decir, se adjudicarán tareas por áreas de especialización –aceros, electricidad, etc–, pero no se aglutinarán diferentes oficios ni se requerirán bloques terminados con todos los servicios ya integrados. La mermada industria auxiliar que ha sobrevivido en la ría al duro proceso de reestructuración impuesto en los últimos tres años por la falta de contratos espera la publicación de los concursos con gran expectación y cierta incertidumbre. Tal como se ha venido informando, las subcontratas ferrolanas prevén que puedan concurrir a los concursos empresas de la zona de Vigo con costes laborales inferiores a los suyos, puesto que el convenio provincial del Metal que rige en estas últimas contempla salarios más bajos.
Previsiblemente los primeros concursos que se publicarán serán los correspondientes al área de aceros. En este oficio Navantia se reserva la ejecución de 18 de los 82 bloques y las previsiones apuntaban a que las primeras planchas de acero de las 5.500 toneladas que requerirá en total el flotel entrarían en la factoría en estas fechas. El metal llega en vísperas del primer hito de construcción, el corte de chapa, que se va a celebrar a comienzos del próximo mes de junio.
El pasado 17 de febrero se firmó el contrato de adjudicación de los contratos de los floteles a PMI Internacional, con lo que comenzó entonces a correr el plazo de treinta meses estipulado para su construcción y entrega en México. Uno de los buques-hotel se construye en Barreras, Vigo, y el otro en el astillero de Navantia Ferrol, en cada caso por un presupuesto idéntico de 146 millones de euros. Se trata de un barco destinado a alojar al personal que trabaja en las plantas de explotación petrolífera de Pemex en el Golfo de México, de ahí que el trabajo de habilitación naval –todo el mobiliario– sea una parte importante en el programa de construcción.
En Vigo, Barreras sigue un ritmo similar al de Navantia. Según informó la empresa hace unos días, en las próximas semanas llegará el acero y el corte de la chapa arrancará en junio, en fechas próximas a las que también ha previsto el astillero público en Ferrol.

Navantia confiará a la industria auxiliar en torno a dos terceras partes del flotel