Endesa dice que la central de As Pontes es “inviable” con el uso de biocombustibles

La primera gran manifestación en As Pontes por la interrupción de la actividad en la térmica fue en septiembre de 2019 | j. meis
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Endesa dio ayer la estocada definitiva a la central térmica de As Pontes. Lo hizo tras presentar a la comisión de seguimiento –de la que forman parte Concello, Xunta y Ministerio– el resultado de las pruebas con biocombustibles que se han venido realizando a lo largo de los últimos meses y que, según su director territorial, Miguel Temboury, hacen “inviables” las instalaciones desde los puntos de vista técnico, económico y medioambiental. Con este informe, que fulmina las esperanzas que tenía el Grupo de Traballo de As Pontes por unha Transición Xusta de mantenerla activa, Endesa continúa con el proceso de cierre iniciado en 2019.

La compañía explica que desde que comenzaron a operarse “cambios profundos” en el sector –incremento del precio de los derechos de emisiones de CO2 y caída del del gas– ha analizado alternativas de funcionamiento de la central mediante el empleo de lodos y biomasa combinados con carbón en distintas proporciones. Todas ellas, asegura, “han dado resultados negativos”, incluida la última de ellas,  con una mezcla al 50% de carbón y lodos de depuradora. 

“Inconvenientes ambientales”
Endesa justifica su decisión en unos resultados que, dice, “ponen de manifiesto graves inconvenientes de carácter ambiental”. Así, señala que la combustión de la mezcla de carbón y lodos provoca “la emisión de mercurio en valores próximos al límite legal permitido” y un “elevado incremento en la generación de cenizas –entre un 187 y un 276%–”, que se traduce, expone la eléctrica, en “la producción de una tonelada de cenizas por cada tres o cuatro de dióxido de carbono evitadas”. Este volumen, además, “no sería admitido en los vertederos de residuos no peligrosos al superar “los valores límite de selenio, sulfatos y carbono orgánico disuelto, con un elevado incremento de metales y metaloides generados en la combustión”. 

A los inconvenientes medioambientales se suman, señala la multinacional, los técnicos. Los resultados verificarían así la pérdida de potencia de cada grupo, que pasaría de los 350 MW actuales a los 245-260, "con bruscas y repentinas oscilaciones de carga" que impedirían a la central “operar en los mercados secundarios”. Además, el combustible causaría la corrosión de los tubos de la caldera y se elevarían los costes de mantenimiento. Apunta también el informe a la “degradación de la mezcla” durante el almacenamiento, provocando “una onerosa pérdida operativa y económica”.

Precisamente la económica es la tercera razón que alega Endesa para renunciar a los biocombustibles. Asegura que el MWh generado con la mezcla costaría 65 euros, 15 más caro "que el producido en una central de ciclo combinado de gas natural". La compañía cree que con este precio la central estaría "fuera del mercado eléctrico, que para 2021 prevé un precio de 47,3 MWh”. Finalmente, la adaptación de las instalaciones haría necesaria una "elevada inversión y altos costes fijos, con una destrucción de caja de 625 millones en diez años de actividad". 

El informe de Endesa se apoya también en el estudio de Foster Wheeler, que considera "onerosa e incierta" la mezcla analizada, al reducir la potencia y deteriorar la caldera. 

Decisión unilateral 
La primera reacción llegó desde la Xunta, que manifestó su “máis absoluta oposición á decisión unilateral de pechar a central” y le afeó que “tome esta decisión sen contar co resto de integrantes da mesa de traballo que están a buscar solucións para esta comarca”. “É unha falta de respecto institucional e con Galicia”, añadió. Además, acusó a la multinacional de “rachar con todos os compromisos adquiridos” y de anunciar el cierre ”antes incluso de presentar o informe coas conclusións das probas con biocombustibles”.

No obstante, el ejecutivo autonómico repartió culpas al asegurar que la empresa “se aproveita dunha transición enerxética inxusta e caótica que está levando a cabo o Goberno central”. 

La Xunta urge la convocatoria de la Mesa de As Pontes que el comité de crisis de la localidad lleva meses reclamando para abordar “todas as cuestións relacionadas con Endesa”, aseguró Alberte Amado, de la CIG, que criticó que a la eléctrica “se lle permita de novo facer o que lle peta”. José Hurtado, de CCOO, se preguntó “si el comité técnico opina lo mismo sobre los datos”. Los sindicatos serán recibidos hoy por el conselleiro de Economía, Francisco Conde.

Endesa dice que la central de As Pontes es “inviable” con el uso de biocombustibles