El agridulce sabor de una nueva victoria en A Malata

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La batalla dirimida ayer en A Malata por el Rugby Ferrol se quedó en casa, no así la “guerra” por continuar en el camino hacia División de Honor B. Esta, por contra, cayó del lado del Getxo Errugbia.

La formación departamental, arropada por una entregada afición que abarrotó el terreno de juego ferrolano, controló el partido de vuelta de la primera fase del play-off de ascenso. La “sangría ofensiva” vivida hace una semana en tierras vascas encontró en esta ocasión frenó en el campo local, con una defensa mucho más sólida. Pilar con el que el Rugby Ferrol cimentó su triunfo (24-20). Sin embargo, y como apunta su capitán Francisco Usero, dos errores de marca, junto con fallos en la “touche” y pérdidas de balón, impidieron a los departamentales hacerse con un triunfo más abultado que les hubiese dado el ansiado billete para la siguiente ronda de la fase de ascenso. Un trabajado triunfo con el que, irónicamente, los pupilos del técnico Alberto Mera ponen punto final a una excepcional campaña.

Un año muy “bueno”, como apunta Usero, pero “tras el que quedas fastidiado. Quieres competir un poco más, pero para eso tiene que haber un grado superior de implicación”, afirma, refiriéndose, especialmente, a las obligaciones laborales de los integrantes de la plantilla y a su difícil compatibilización.

Méritos
Un sabor agridulce que adquiere un matiz más “azucarado” si se miran las cifras del primer conjunto del Rugby Ferrol. Comenzando por sus encuentros como local, ya que los ferrolanos suman dos años y cuatro meses sin conocer la derrota en A Malata, un auténtico regalo para sus incondicionales, que apenas recuerdan ya una derrota de los suyos en casa. Y más tras una campaña “doméstica” en la que los de Mera no solo se anotaron todos los choques en Ferrol, sino también los de fuera.

Una lista de méritos a los que se une el hecho de que la que ayer terminó prematuramente fue la tercera fase de ascenso de los ferrolanos en las últimas campañas –el pasado año lograron acceder a la segunda ronda, cayendo ante el Bilbao–.

Un bagaje al que hay que sumarle un excepcional trabajo de cantera y de club, como bien apunta Usero. “Quizá el ascenso de categoría hubiese sido precipitado”, opina. Y es que “a partir del año que viene ya empiezan a subir chavales al primer equipo, las categorías inferiores están ya muy estructuradas... estamos en proceso de la formación de un club. Y un club dura siempre, un equipo solo una generación”, reflexiona un capitán que, además, anunciaba su “retirada” –”voy ya mayor, pero voy a echar una mano en otros aspectos”–. Un camino que también seguirán sus compañeros Alberto Mera y Willy, delegado de la formación. Eso sí, “después de conseguir cosas que pensamos que eran impensables, la cantera, el equipo femenino, la implicación de todos...”, sentencia Usero.

El agridulce sabor de una nueva victoria en A Malata